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Publicado en el semanario “El Fueguino”, Ushuaia, 29 de abril de 1988
Por Alfredo Bruno Bologna
El reciente Anuncio del Reino Unido al realizar maniobras militares en
el Atlántico Sur, planteó nuevamente la cuestión de la base estratégica
de las Islas Malvinas, en el sentido de que si la misma está inspirada
por una filosofía globalista de la OTAN (Organización del Tratado del
Atlántico Norte) o si solo responde a los intereses nacionales de la
potencia colonial.
Para ello se hace necesario ver la actuación de la OTAN durante la
guerra de 1982 y su evolución hasta la actualidad y tratar de detectar
los cambios producidos en la sociedad internacional en el ámbito de los
organismos defensivos.
1. La postura de la OTAN en el conflicto bélico de Malvinas 1982
Trataremos de ver en esta parte la participación de la OTAN en el
conflicto bélico de 1982 y luego ver su proyección en la actualidad.
A pesar de que el Tratado de la Organización del Atlántico Norte, que
se firma en Washington en 1949, especifica claramente los límites de su
jurisdicción, en reiteradas oportunidades la OTAN actuó fuera de su área
específica, como lo comprobaremos en la guerra de Malvinas.
En el artículo 5º del Tratado se determina:
“Las partes convienen en que un ataque armado contra una o más de ellas
en Europa y América del Norte… será considerado como un ataque contra
todos”.
Más específicamente en el artículo 6 se aclara:
“Se entiende por ataque armado todo ataque contra el territorio de
cualquiera de las partes en Europa o América del Norte… al Norte del
Trópico de Cáncer”.
Sin estar las Islas Malvinas incluidas dentro de la jurisdicción de la
OTAN, la misma se manifestó en varias oportunidades con relación al
conflicto.
Se pueden detectar posturas contradictorias en la OTAN a medida que el
conflicto entraba en un escenario bélico o de enfrentamiento militar.
a) Oposición. Luego del desembarco argentino en las
Islas Malvinas el 2 de abril de 1982, la primer ministro británica
Margaret Thatcher, anunciaba en la Cámara de los Comunes, el día 3, que
el portaviones Invencible zarparía el lunes hacia las Malvinas,
encabezando una poderosa fuerza naval. “El objetivo del gobierno
–afirmó- es ver que las islas y sus dependencias continúen siendo
británicas”.
Ante este hecho la OTAN aconsejó a Gran Bretaña que no utilice la
fuerza en el conflicto de las Islas Malvinas y le pidió que reintegre
cuanto antes su flota naval al Atlántico Norte. (“Clarín”, 8/4/82).
Esta actitud de la OTAN se comparecía con los objetivos de la Alianza
Atlántica que implementa la “teoría de la contención” elaborada por el
diplomático norteamericano, George Kennan, que tiene como finalidad
contener el avance de la Unión Soviética en Europa, después de la
Segunda Guerra Mundial y en plena época de la guerra fría.
La OTAN no podía darse el lujo de distraer las fuerzas de la segunda
potencia militar de la Alianza, en un conflicto alejado de su
jurisdicción y que no estaba encuadrado dentro del esquema ESTE-OESTE.
b) Consulta previa. Un segundo momento dentro de la
OTAN se produce el 19 de abril de 1982, cuando la Alianza solicita al
gobierno inglés que antes de atacar a la República Argentina, consulte e
informe a la Organización.
Observando la Organización, la firme determinación del gobierno inglés
de recuperar por la fuerza las Islas Malvinas, parece acompañar el
accionar de la potencia colonialista, como un hecho consumado.
Se puede detectar aquí por parte de la OTAN una actitud intermedia.
c) Apoyo total a la postura inglesa. Un tercer momento
y completamente antagónico con el primero, no solo desde el punto de
vista de su filosofía sino también jurídico, se produce el 5 de mayo de
1982.
Comienza con un comunicado del Eurogrupo de la OTAN, compuesto por los
ministros de Defensa de Bélgica, Dinamarca, Alemania, Grecia, Italia,
Luxemburgo, Holanda, Noruega, Portugal, Turquía y el Reino Unido.
El mismo expresa:
“Los ministros condenan la invasión armada de las Islas Malvinas
(Falkland Islands) y sus dependencias por parte de Argentina, así como
el rechazo a implementar la Resolución 502 del Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas. Destacan que se rechaza toda agresión u ocupación de
territorio por la fuerza y subrayó la necesidad de buscar con urgencia
una solución negociada aceptable para todas las partes interesadas,
sobre la base de la Res. 502 en todos los aspectos” (Revue de I’OTAN,
Bruxelles, 1982, Nº 3, pág. 32).
Los días 6 y 7 de mayo se reúnen en Bruselas los ministros de la OTAN
que componen el Comité de Planes de Defensa y suscriben en un comunicado
la Declaración de Ministros del Eurogrupo.
Posteriormente, los días 17 y 18 de mayo de 1982, el Consejo del
Atlántico Norte de la OTAN en su reunión de Luxemburgo, declara:
“Los aliados condenan la agresión de las Islas Malvinas y sus
dependencias por Argentina y deploran que después de seis semanas
todavía no hayan retirado sus fuerzas como lo establece la Res. 502 del
Consejo de Seguridad, con carácter obligatorio. Apelan a proseguir los
esfuerzos con vistas a un acuerdo negociado satisfactorio, conforme a la
citada resolución en su totalidad”. (Revue de I’OTAN Bruxelles, 1982,
Nº 3, P. 27, Numeral 14).
¿Cuáles son los motivos por los cuales la OTAN deja de lado su
filosofía de contención y su jurisdicción, para estar presente en una
guerra en el Atlántico Sur?
Sin tratar de ser exhaustivos en este análisis se pueden mencionar como
causas de la participación de la OTAN en el conflicto las siguientes:
El 30 de abril de 1982 y luego de un intento de mediación entre las
partes en conflicto, el gobierno norteamericano, a través de su
Secretario de Estado, Alexander Haig, anuncia la suspensión de todas las
exportaciones militares a Argentina, suspensión de créditos del Banco
de Exportación e Importación y la suspensión de garantías para compra de
productos básicos argentinos. Además “El Presidente (Reagan) también
dispuso que Estados Unidos responderá positivamente a requerimientos de
suministros de material para las fuerzas británicas. Desde luego, no
habrá participación militar directa de Estados Unidos”.
Esta actitud de Estados Unidos se desprende del hecho de que “El Reino
Unido es nuestro aliado más estrecho” (Anuncio del Secretario de Estado,
Alexander Haig en Revista “Estrategia”. Buenos Aires, 1982, Nº 71/72,
pág. 213).
Creemos por lo tanto que la toma de posición con relación al conflicto
por parte de una de las superpotencias (Estados Unidos) hace cambiar
rápidamente los planes de los países indecisos y de la Organización
misma.
Además desde otro ángulo, descartada la posibilidad de un conflicto
ESTE-OESTE, el general canadiense, Robert Fall, consideró “que la acción
naval en el Atlántico Sur está proporcionando una valiosa experiencia a
la OTAN” (“Clarín”, 7/5/82, pág. 13).
Debemos recordar además, que antes del conflicto bélico de Malvinas, y
por primera vez, la OTAN realizó maniobras militares en el Caribe, del 8
al 18 de marzo de 1982. Estas maniobras denominadas “Safe Pass 82”
contaban con la presencia de 30 barcos y 80 aviones de Estados Unidos,
Gran Bretaña, Bélgica, Canadá, Alemania y Holanda.
Venezuela protestó en la Organización de Estados Americanos por estas
maniobras, considerando que la región debe ser protegida de las
tensiones mundiales y de la confrontación entre las superpotencias (“La
Nación”, 13/3/82, pág. 1).
Estos hechos deben evaluarse teniendo en cuenta la situación internacional.
2. Los organismos defensivos de occidente y la situación internacional.
Se puede apreciar en el escenario internacional,
fundamentalmente en el período de la “detente” y con la Doctrina Nixon,
una pérdida de prestigio de Estados Unidos, que comenzaría en el sudeste
asiático y que llevaría al retiro de ese país de Vietnam.
a) Como consecuencia de la finalización de la guerra de Vietnam, se
disuelve la SEATO (Organización del Tratado del Sudeste Asiático) sobre
todo a partir de la XX Sesión de la Organización, realizada en Nueva
York en 1975.
Termina así la intervención de Estados Unidos en la guerra y la colaboración prestada por sus aliados en la misma.
b) Luego de los sucesos revolucionarios de Irán, este país anuncia el
11 de marzo de 1979 su retiro de la CENTO (Organización del Tratado
Central) y un día después toma similar actitud Pakistán. Se desintegra
así otro organismo defensivo, ya que sólo quedaba Turquía, como país
sede de la Organización.
c) Luego del Conflicto de Malvinas de 1982, no vuelve a convocarse el
TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), ni por parte de
Estados Unidos que lo hacía periódicamente, ni por parte de América
Latina, a pesar de existir en el área el conflicto centroamericano.
Una evaluación del accionar de Estados Unidos en la Guerra de Malvinas,
la realizó Tancredo Neves, al decir que ese país se comportó más como
una nación europea que como una nación americana (“Clarín”, 2/2/85, pág.
16).
Para la invasión a Grenada, Estados Unidos tuvo que recurrir a una
organización casi desconocida en el sistema interamericano, cual es la
Organización de Estados del Caribe Oriental.
En la actualidad ni se discute el nuevo texto del TIAR elaborado en San José de Costa Rica en 1975.
d) En otra organización defensiva, la ANZUS (Australia, Nueva Zelanda y
Estados Unidos), creada en 1951, se puede apreciar también su
desintegración, ya que Nueva Zelanda no asiste a las reuniones desde
1986 por estar en desacuerdo con Estados Unidos en su política de no
informar sobre la existencia de armamento nuclear en navíos y aviones de
esa nacionalidad en sus mares.
Ante este panorama referido a los organismos defensivos de occidente,
se llega a la conclusión de que el único organismo de esas
características e importante en la actualidad es la OTAN, que tiene como
misión estratégica la defensa del Atlántico Norte ante una posible
agresión del Pacto de Varsovia.
Esto no significa, que tanto Estados Unidos, como su principal aliado
el Reino Unido, apuesten solamente a la OTAN, sino que han firmado
convenios bilaterales con países en distintas regiones y establecido
bases militares. Sería interminable hacer referencia aquí a la
descripción de bases militares y acuerdos establecidos, desde el punto
de vista militar, y en las bases inglesas arrendadas a los Estados
Unidos.
Lo que nos interesa saber, es si esas bases son de los países mencionados o son puntos de apoyo de la OTAN.
Este planteo se puede observar en distintas regiones. Por ejemplo, el
Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Gaspar Weinberger declaró
que las tropas de su país en suelo español pertenecen a la OTAN. El
Presidente del gobierno español, Felipe González, expresó: “No es
posible. Ha debido haber algún error en la interpretación de las
declaraciones de Weinberger o desconoce el convenio bilateral en
vigencia entre España y los Estados Unidos” (“La Nación”, 7/12/86).
Lo que es dable observar, es que la OTAN, como único organismo
importante desde el punto de vista defensivo pretende ampliar su ámbito
de jurisdicción que en la actualidad no tendría límites dentro de una
filosofía estratégica global.
Dos años antes de la guerra de Malvinas, autores ingleses proponían la
presencia de la organización en el Atlántico y en el Indico. (Revue de
l’OTAN Bruxelles, decembre, 1980. Nº 6. P. 7).
¿Cómo se proyecta esta situación para el caso Malvinas, en la actualidad?
3. Base estratégica de Malvinas. El 12 de mayo de 1984
se inaugura en las Islas Malvinas, el aeropuerto de Mount Pleasant,
cuya pista principal tiene una extensión de 2.590 metros.
El aeropuerto con la infraestructura militar correspondiente tiene para nosotros dos percepciones:
a) Para el Reino Unido la base militar responde a las necesidades de un futuro ataque argentino.
La descripción del aeropuerto es la siguiente: “Diseminados a ambos
lados de la pista de aterrizaje… numerosos cuarteles, polvorines y
casamatas, contribuyen a la impresión de gigantismo”. A falta de cifras
oficiales, las mas citadas son: “de 1.200 a 2.000 soldados, 4 Phantom
F-4, aviones de transporte “Hércules”, numerosos helicópteros Sea King y
Chinook, baterías antiaéreas Rapler, al menos una fragata y un
submarino” (Corresponsal de la Agencia France-Press, Denis Hiault, (“La
Nación” y “Clarín”, 21/2/88).
El Ministerio de Defensa británico expresó que las maniobras militares
“Fire Focus” tienen como finalidad poner a prueba la capacidad defensiva
de las fuerzas británicas frente a cualquier nuevo intento de
“invasión”, estableciendo un puente aéreo de 13.500 km con escala en la
isla de Ascensión.
“El general de división A. N. Carlier, comandante en jefe de la
imponente base militar británica… expresó que su “misión consiste en
defender las Falkland para asegurar la llegada de refuerzos a Mount
Pleasant. El operativo Fire Focus dirá si el dispositivo actual es
adecuado”.
La percepción de la cancillería argentina no coincide con esta
interpretación británica. Dante Caputo, manifestó que la base no es
defensiva… sino que está destinada a desencadenar con rapidez
operaciones ofensivas sobre la parte sur de nuestro continente. Ese
aeropuerto es indispensable para el caso de que el Reino Unido tome la
iniciativa de atacar Argentina y ocupar en pocas horas puntos
estratégicos de nuestro territorio continental” (Discurso del Canciller
en la OEA del 15 de mayo de 1985).
La idea final es que no se trata de una base solamente defensiva sino
ofensiva y se compatibiliza con la segunda cuestión que analizamos.
b) La percepción de la cancillería que avalamos es que la base se encuadra dentro de una filosofía globalista y no bilateral.
Esta apreciación se puede detectar a través de las declaraciones de
funcionarios británicos que el canciller argentino cita en su discurso
de la OEA.
El Ministro de Defensa británico, Michael Heseltine, en su intervención
del 14 de setiembre de 1983 en el Cosmos Club de Washington dijo: “Y
por último, mantenemos la capacidad para intervenir solos o con nuestros
aliados, ya sea para proteger nuestros intereses nacionales, o en
respuesta a un pedido de ayuda de nuestros amigos… Es esta capacidad la
que hemos puesto de manifiesto en la campaña de las Malvinas. Y a la luz
de ella estamos adoptando las medidas necesarias para mejorar nuestra
movilidad estratégica, y nuestra capacidad para operaciones aéreas fuera
del área de la OTAN”.
El 12 de julio de 1984, la Primer Ministro británica, Margaret
Thatcher, expuso ante el Grupo Euroatlántico y dijo: “Pese a que la OTAN
establece un límite arbitrario, muchos de sus miembros están dispuestos
a enfrentar un desafío a problemas fuera del área de la OTAN…”.
Mayor importancia aún adquieren las palabras de la Primer Ministro
británica cuando habla ante el Congreso de los Estados Unidos el 20 de
febrero de 1985:
“Tenemos tropas en Chipre y en el Atlántico Sur y un reducido
contingente militar en el Sinaí a vuestra solicitud. Soldados británicos
están prestando servicios en 30 países. Estamos a vuestro lado en
Beirut. Trabajamos con ustedes en los Océanos Atlántico e Índico.
Nuestra marina está en guardia en el mundo. Gran Bretaña cumple con su
responsabilidad para defender la libertad en el mundo y continuará
haciéndolo”.
De tal manera que el conflicto para Argentina se traslada del plano
bilateral al multilateral, teniendo frente a las costas, no una base del
Reino Unido sino una base de la OTAN.
El Presidente de la Nación, Dr. Raúl Alfonsín ha manifestado
recientemente: “Gran Bretaña quiere convencer a sus aliados de la NATO
de que las Islas Malvinas tienen una importancia fundamental desde el
punto de vista estratégico. Nosotros consideramos que no es así y
creemos que ni siquiera Estados Unidos es de esa opinión” (“La Nación”,
6/1/87).
Algunos hechos parecieran demostrar lo contrario.
_ Un avión de los Estados Unidos aterrizó en las Islas Malvinas (Mount
Pleasan) el 14 de marzo de 1987. El avión (Boeing 747) alquilado para un
programa de explotación oceanográfica internacional carece de fines
políticos, de acuerdo al Prof., Louis Garrison de la Universidad de
Texas. Negó que el equipo buscara yacimientos de petróleo al sur de las
Malvinas y reiteró que no tenía propósitos comerciales. El ministro de
Defensa británico, insistió que el aeropuerto no será empleado con fines
militares por los Estados Unidos”. (“La Nación”, 15/3/87).
Existe una evidente contradicción entre estas manifestaciones y las
expresadas por la Primer Ministro británica ante el Congreso de los
Estados Unidos.
_ El acto de maniobras militares británicas, sirve para aprovechar lo
que Ian Steward - Secretario de Estado para las fuerzas armadas-
calificó como un excelente campo de entrenamiento (“Clarín”, 13/2/88).
De acuerdo a los datos apuntados queda claro que Argentina debe
plantear una estrategia diplomática no solo ante el Reino Unido sino
ante todos los países de la OTAN. La base Malvinas responde más a una
filosofía globalista que a los propios intereses británicos.
http://www.cerir.com.ar/libro.php?id=0000300
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