miércoles, 29 de abril de 2015

REINO UNIDO. AUSTERIDAD PARA TODOS: LOS BRITÁNICOS ESPERAN MÁS AJUSTES, GANE QUIEN GANE

Austeridad para todos: los británicos esperan más ajustes, gane quien gane

LONDRES.- El milagro de la economía británica tiene dos caras que pueden intuirse con sólo dar un paseo a orillas del Támesis. Las grúas que levantan decenas de torres gigantescas impactan a la vista cerca de la city, mezcladas entre rascacielos futuristas ya inaugurados, como The Shard (la astilla), una pirámide de cristal de 310 metros que el poder británico presenta como un emblema de la recuperación económica después del cataclismo de 2008.
Pero basta salirse unos pasos del circuito turístico para descubrir realidades menos luminosas. Al sur del río, frente al Palacio de Westminster, una pequeña iglesia metodista acoge uno de los 850 bancos de alimentos abiertos en el último lustro en Gran Bretaña para atender la creciente demanda de familias desamparadas.
La austeridad y sus paradojas acaparan la atención de la campaña electoral con miras a las elecciones generales del 7 de mayo. El primer ministro conservador David Cameron exhibe como un trofeo los resultados de cinco años de severos recortes del gasto: la economía británica es la que más crece en Europa (2,5% en 2014), sin inflación y con el desempleo en un mínimo de 5,6%. Su rival laborista, Ed Miliband, resalta estadísticas más crudas, vinculadas a la caída de los niveles de ingreso (5,1% menos que en 2007), el "desmantelamiento" de la sanidad pública, el alza de la pobreza y un alarmante déficit habitacional.
Pero así como Cameron se vio obligado a prometer medidas sociales para suavizar el ajuste, Miliband se esfuerza en garantizar "presupuestos equilibrados" que no comprometan la recuperación económica, sino que la hagan "menos desigual".
Gane quien gane, los británicos se preparan para recibir otra dosis de austeridad, odiada en gran medida; efectiva y tranquilizadora en otra.
"Los votantes de todos los colores asimilaron como una verdad la idea de que necesitamos achicar el gasto. Quizá por eso no existe en Gran Bretaña un partido antiausteridad -como Podemos, en España, o Syriza, en Grecia-. Existe una mirada extendida de que los problemas del pasado responden a que gastamos demasiado", señala el investigador sociopolítico Joe Twyman, de la consultora YouGov.
Cameron juega esa ficha en la campaña. "Queremos más deuda, más impuestos y más gasto descontrolado o queremos cuidar esta recuperación que tanto nos ha costado", es una de sus frases de cabecera.
Miliband contraataca con la denuncia de que los conservadores sólo buscan beneficiar a los ricos. Vende responsabilidad fiscal y al mismo tiempo un reparto justo de la riqueza: prometió terminar con un régimen impositivo que favorece a los supermillonarios, aumentar las tasas a las mansiones, subir el salario mínimo y terminar con los contratos de "cero horas". Esos instrumentos de la flexibilidad laboral son un símbolo de la época. La reducción del desempleo en Gran Bretaña viene acompañada de normas que permiten a una empresa contratar personal y darle trabajo sólo cuando lo necesite. Aunque sean literalmente "cero horas" al mes.
Para los jóvenes puede ser la única vía de entrar al mercado, pero resulta insuficiente para acceder a la vivienda y a servicios básicos. Además, los recortes menguaron los beneficios sociales que son el pilar del Estado de bienestar británico desde la Segunda Guerra Mundial. "Estoy contratada en una empresa para limpiar, pero hace una semana que no me llaman", cuenta Anna Stewart, una chica de 24 años que hace la cola en el banco de alimentos frente a Westminster. Lleva un carro de compras y la acompaña su hija Jude. Dentro de la iglesia le darán una caja con comida no perecedera para tres días. Ella debe entregar un cupón firmado por un asistente social que corroboró sus dificultades para alimentar a su familia.
"En 2014 atendimos a 913.000 personas, cuando en 2011 sólo eran 61.500", dice Alison Inglis, vocera de Trussell Trust, una fundación que administra más de 400 bancos de comida alrededor del país. "El incremento ha sido espectacular en los últimos años."
La pobreza y la pérdida de poder adquisitivo inflaman el discurso populista del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP, por sus siglas en inglés). Pero su retórica no culpa a las medidas de austeridad, sino a la inmigración masiva de europeos del Este. Más de un millón de rumanos, polacos, letones, búlgaros y estonios llegaron a Gran Bretaña desde que la Unión Europea (UE) se amplió hacia los ex países soviéticos, en 2004. Ellos se quedaron con un tercio del empleo creado en los años de Cameron. UKIP los acusa de la devaluación salarial y el déficit de vivienda.
El mensaje de la "antiausteridad" sólo se oye firme en los Verdes y en el Partido Nacional Escocés (SNP), que podría ser decisivo para la formación de un gobierno laborista. "Lo que hay que entender es que los recortes en Gran Bretaña han sido relativamente cuidadosos desde el punto de vista político", señala el profesor de economía Paul Johnson, del Instituto de Estudios Fiscales.
Cameron bajó el déficit que heredó de los laboristas en 2010 de 9% a 5,4% del PBI. Se propone dejar el poder en 2020 con superávit. Johnson añade que avanzar en esa senda sí conducirá a recortes mucho más dolorosos que pueden desatar el descontento social. El primer ministro endulza a los electores con la promesa de "financiación ilimitada" para el sistema nacional de salud y con un programa de "viviendas para todos" con créditos subsidiados. Los laboristas lo acusan de no explicar cómo hará entonces para evitar otro brutal tijeretazo al gasto.

Ventaja muy justa de los conservadores

35%
Partido Conservador Según una encuesta divulgada por el diario The Guardian, los conservadores del premier David Cameron aventajan por tres puntos a los laboristas
32%
Partido Laborista
El candidato de los laboristas, Ed Miliband, lograría para su grupo 270 bancas en el Parlamento, sólo cuatro menos que los conservadores
13%
UKIP
El partido eurófobo, que surgió al calor de la crisis en los últimos años, crece dos puntos respecto del último sondeo y consolida su avance
9%
Liberales Demócratas
Los liberales demócratas, actuales socios del gobierno de Cameron, obtendrían la mitad de apoyo que en 2010.

REINO UNIDO. EDWARD MILIBAND, EL LÍDER LABORISTA MENOS PENSADO PARA SACAR DE LA CRISIS A GRAN BRETAÑA

El perfil

Edward Miliband, el líder laborista menos pensado para sacar a Gran Bretaña de la crisis

Situado a la izquierda de su partido, crítico de Tony Blair, el candidato a primer ministro gana terreno con un discurso de justicia social
Por   | Para LA NACION
LONDRES.- La historia podría haber sido robada de una película. Un intelectual marxista, Ralph Miliband, escapa de los nazis en Bélgica en los años 40 y hace de Londres su nuevo hogar. Allí conoce a una reconocida activista de izquierda, Marion Kozak, con quien tiene dos hijos: David y Edward. La casa Miliband se convierte rápidamente en un centro de debate político, donde los niños crecen entre discusiones sobre el futuro de Europa y del mundo.
Como no podría haber sido de otra forma, el mayor, David, se muda a la ciudad de Oxford para estudiar Filosofía, Política y Economía en la prestigiosa universidad local. Cuatro años más tarde, el menor, Edward, le sigue los pasos, y completa su educación en la London School of Economics.
Poco tiempo después, los hermanos entran en el Partido Laborista e inician sendas carreras aceleradas, que los llevan a pelear por el asiento más codiciado: el liderazgo del partido, una de las fuerzas políticas más importantes del Reino Unido. Y, de ahí, a la posibilidad de competir por el cargo político más alto del país, el de primer ministro, que se disputará en las elecciones de dentro de diez días.
La disputa por el liderazgo del laborismo entre los dos hermanos, en septiembre de 2010, catalogada por los comentaristas locales como la rivalidad entre Caín y Abel, le dio un sabor exótico a una arena política desacostumbrada a los escándalos. El público local se fascinó con la disputa. El momento era clave para el Partido Laborista: acababan de perder la mayoría parlamentaria tras 10 años en el gobierno ante los conservadores (con David Cameron a la cabeza) y necesitaban un líder fuerte para recuperarse, rápido.
De un lado, David, el mayor de los hermanos. Ex ministro de Asuntos Exteriores, discípulo de Tony Blair, carismático, rápido, bueno ante las cámaras. Del otro, Edward, cuatro años menor, raro, tímido, con menor presencia, aunque con experiencia parlamentaria y como miembro del gabinete desde 2005, definitivamente a la izquierda del espectro laborista.
En su campaña por el liderazgo del partido, fue un duro crítico de las políticas de Blair, principalmente en relación con el apoyo a la invasión de Irak y lo que llamó la falta de acciones concretas para abordar la crisis de desigualdad en el país.
La pelea fue brutal y el resultado, tan cercano que parecía irreal. Pero Edward ganó. Las imágenes de televisión del momento muestran a los hermanos casi en estado de shock, sellando la escena en un abrazo. Edward dando un discurso, diciendo que quería mucho a su hermano (aunque David inmediatamente renunció a su banca de diputado y se mudó a Nueva York; las malas lenguas dicen que apenas se hablan). El líder laborista más joven de la historia demostraba que tenía las agallas para darle pelea a quien fuera con tal de conseguir lo que quería.

El candidato

Casi cinco años después de todo aquello, el británico, de 45 años y con dos hijos, está a pocos días de ser potencialmente el nuevo primer ministro del Reino Unido, en una disputa con los conservadores que se juega voto a voto, según todas las encuestas. En el sistema parlamentario británico, los votantes eligen a sus representantes locales y el partido que logra la mayoría elige a su primer ministro, o debe negociar si nadie la alcanza.
Mucho camino recorrió Miliband desde que pasó de ser un joven asistente apenas salido de la universidad a diputado y luego miembro del gabinete del entonces primer ministro Gordon Brown.
Aunque la enorme transformación del escenario político en los últimos cinco años de gobierno conservador -marcados por una devastadora crisis económica, varios escándalos de corrupción y el surgimiento de nuevas fuerzas políticas nacionalistas- significa que nadie puede predecir quién va a tomar el comando de estas islas en los próximos años.
Y mientras los candidatos ocupan cada segundo de sus días (llueva, truene o surja una "ola de calor" de 25 grados) recorriendo el país, besando bebés y prometiendo cosas imposibles, los analistas aseguran que la pelea entre las principales fuerzas está tan cerca que es imposible de predecir.
Para muchos, Edward Miliband es el "antipolítico". Lo describen como un "buen chico", fan de las matemáticas y, extrañamente para un británico, de los Red Sox de Boston (donde fue a la escuela un tiempo mientras su padre daba clases en la universidad). Lo ven como un político poco pulido, que no se muestra como un experto frente a las cámaras, con mala suerte a la hora de las fotos y una voz extraña. El objeto perfecto para los caricaturistas. Es conocido por nunca haber protagonizado un escándalo de corrupción, aunque tal vez eso sea lo que resulte atractivo al electorado.
Su propuesta política se estaciona a la izquierda del espectro laborista. Se describe a sí mismo como socialista y entre sus causas de preferencia están la distribución equitativa del ingreso, con propuestas para aumentar los impuestos a los más ricos, y el cuidado del medio ambiente. Y, en un giro que inquieta a no pocos, ha hecho saber que no se alineará automáticamente con los Estados Unidos, a pesar de su admiración declarada por Obama.
Es un fuerte crítico de los años de Tony Blair, principalmente de sus políticas económicas y de la participación del Reino Unido en la invasión de Irak. También tuvo duras palabras contra los liberales demócratas, a quienes definió como "traidores" por haber entrado en una coalición con los conservadores por un espacio de poder en 2010. En su discurso habla de justicia social y "salario para vivir" en vez de "salario mínimo".
Las palabras son tentadoras, pero no todos compran sus promesas. Quienes se sientan a su izquierda insisten en que tiene el discurso correcto, pero dudan de que, una vez en el poder, tenga las agallas y el apoyo necesario para llevar sus palabras a la práctica. Desde la derecha, insisten en llamarlo el enemigo de los grandes negocios que hacen que este país funcione (hasta lo han apodado "Ed el Rojo"). Todos se burlan de su voz nasal y su escaso carisma frente a las cámaras. Hablan de su falta de presencia y diplomacia para negociar en nombre del país en foros internacionales.
Miliband responde a las críticas sin dudar. Según el diario local The Guardian, en un discurso el año pasado, dijo: "Si quieren un político que sea un actor, ese no soy yo. Si lo que quieren es un político que piensa que una buena foto es lo más importante, entonces no me voten. Porque no creo en eso. Pienso que lo que la gente quiere es alguien que crea que la política se trata de algo más que de salir bien en una foto".
Lo cierto es que el Partido Laborista sabe que necesita recuperar terreno, particularmente si quiere competir con las propuestas antiinmigratorias y nacionalistas que están atrayendo a un cada vez mayor porcentaje de los británicos. La pregunta es si Edward Miliband los ayudará a lograrlo. ß.

martes, 28 de abril de 2015

ARGENTINA. EX COMBATIENTES AFECTADOS A LA GUERRA DE MALVINAS

Diario "La Nación". Buenos Aires, 23 de abril de 2015.

ARGENTINA. DENUNCIA A LAS PETROLERAS QUE EXPLOTAN EN MALVINAS

Diario "La Capital". Rosario, Miércoles, 22 de abril de 2015 

Denuncian a las petroleras que exploran en Malvinas

El titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), Carlos Gonella, radicó ayer una denuncia ante el Juzgado Federal de Río Grande contra cinco empresas europeas...

El titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), Carlos Gonella, radicó ayer una denuncia ante el Juzgado Federal de Río Grande contra cinco empresas europeas, por la explotación hidrocarburos en las Islas Malvinas.
Se trata de una presentación junto al fiscal federal de Río Grande, Marcelo Rapoport y el fiscal general coordinador de Distrito Tierra del Fuego, Adrián Jorge García Lois, se informó.
Las firmas involucradas en la denuncia son Falkland Oil and Gas Limited, Edison International SPA, Noble Energy Inc., Premier Oil plc y Rockhopper Exploration plc.
Los funcionarios judiciales fueron recibidos por la jueza Mariel Borruto, subrogante del juzgado de la ciudad fueguina y, según manifestó Rapoport, lo hizo "muy amablemente y mostró estar muy interiorizada en el tema".
Gonella, por su parte, recordó que "la denuncia que efectuó la Cancillería días atrás en la Procuración General, expone un marco en el cual empresas extranjeras, mayormente europeas, están desarrollando actividades de exploración con fines de explotación de hidrocarburos, en infracción a tratados internacionales como la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Mar, a la legislación nacional y a la reciente ley de hicrocarburos sancionada en diciembre de 2013, que regula un par de figuras delictivas".
Asimismo, explicó el titular de la Procelac que "cualquier persona física o jurídica, cualquier estado que desee realizar actividades de esta naturaleza en nuestro territorio, tiene que contar con la autorización de las autoridades estatales".
Las empresas son de nacionalidad británica, italiana, noruega y estadounidense.

lunes, 27 de abril de 2015

ARGENTINA. EL GOBIERNO AMPLIFICA SU "RECHAZO ABSOLUTO" AL ESPIONAJE BRITÁNICO EN EL PAÍS

Diario "La Capital". Rosario, Sábado, 11 de abril de 2015 01:00

El gobierno amplifica su "rechazo absoluto" al espionaje británico en el país

El canciller Héctor Timerman condenará la intromisión extranjera durante la Cumbre de las Américas. Advierten que Argentina no representa una amenaza bélica en las islas.

“Es inconcebible que las potencias mundiales estén espiando”, se quejó el canciller Timerman.


El gobierno ratificará en la VII Cumbre de las Américas, que comenzará hoy en Panamá, su "rechazo total y absoluto a la injerencia de potencias extranjeras en los asuntos internos de los países", en referencia al espionaje británico en la Argentina. Y volvió a criticar el aumento del gasto militar en las islas Malvinas.
"Evidentemente, Gran Bretaña no está presente en la cumbre, pero sí seguramente vamos a hablar en el discurso de la no aceptación y el rechazo total y absoluto a la injerencia de las potencias extranjeras en los asuntos internos de nuestros países", sostuvo ayer el canciller Héctor Timerman.
En ese sentido, tildó de "inaceptable desde todo punto de vista" el espionaje británico en la Argentina y resaltó que "toda América latina y el Caribe están unidos porque no se puede aceptar que países más poderosos, considerados potencias, invadan ilegalmente las comunicaciones".
Timerman afirmó que "es inconcebible" que las potencias "estén espiando" y que "no se corresponde con el mundo al que ellos públicamente dicen que aspiran a vivir, el mundo republicano, de respeto y en el que los derechos humanos sean un baluarte". Y agregó: "Hacen todo lo contrario".
Por su parte, la embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, criticó con dureza la convocatoria que recibió el miércoles pasado por parte del Foreign Office, en rigor, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico (ver aparte).
"No se puede creer que nos recriminen como si fuéramos todavía una colonia", enfatizó Castro, a la vez que contó su reacción al asistir a la reunión con los integrantes de la Cancillería británica: "Al funcionario le pregunté si esto era humor británico o una paradoja política".
Paralelamente, el jefe del gabinete nacional, Aníbal Fernández, expresó que la inversión militar de Gran Bretaña en las islas Malvinas "es una demostración acabada de la pésima gestión política que tiene su primer ministro (David Cameron)". Y contextuó la consideración en los "severos problemas en (el sector de la) salud" del país europeo.
"Si un ciudadano que no tiene seguridad social adecuada debe ir a un médico particular, la sola consulta le cuesta 250 libras esterlinas, alrededor de 400 dólares. O sea que el que no tiene obra social está frito en Gran Bretaña. Por eso la inversión de 150 millones de libras esterlinas en las islas Malvinas es una demostración de pésima gestión", señaló.
El jefe de ministros señaló que la decisión de Cameron "es un manotazo de ahogado de nacionalismo berreta, de mala factura, que pretende que los ingleses se golpeen el pecho porque los protegen".
Al respecto, Fernández dijo que "reabastecer a 1.500 soldados en un lugar con una población de 2 mil habitantes es un despropósito, un sinsentido".
"Quieren hacerles creer a los ingleses que invierten tanto porque están amenazados por los argentinos. Es una ridiculez. ¿Con qué los vamos a amenazar, con cebitas, con Chasquibum (pirotecnia inofensiva)?", bromeó.
Luego agregó que "no está en la cabeza del hombre y mujer común de la Argentina, que jamás había pensado en la guerra, como lo hizo un gobierno de facto".
Valoraciones. Fernández también restó importancia a la convocatoria de Castro para referirse a lo dicho en el país sobre el tema (consideró que la diplomática "fue citada por un funcionario de segunda línea del Foreing Office") y, en cambio, destacó el reclamo frente a información acerca de espionaje inglés a políticos y militares argentinos.
"Tenemos una cuestión más contundente para que expliquen: como explotar petróleo en un territorio que nos pertenece o el tema del espionaje, que no me sorprendió", sostuvo.
En tanto, el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Daniel Filmus, justificó la denuncia que realizó contra las petroleras que actúan en acuerdo con Gran Bretaña en el archipiélago austral y aseguró que esa región "es tan Argentina como el Obelisco".
"No se llevarán la riqueza de los 40 millones de argentinos, y para eso está la legislación nacional e internacional. Aplicaremos todo el peso de la ley", concluyó el ex senador.