sábado, 20 de diciembre de 2014
lunes, 8 de diciembre de 2014
BRASIL. CON BRASIL Y URUGUAY POR MALVINAS.
Diario "Clarín". Buenos Aires, 4 de diciembre de 2014.
Con Brasil y Uruguay, por Malvinas
Tribuna.Andrés Cisneros
Especialmente a partir de 1983, los países
vecinos no son un peligro para la causa argentina en Malvinas. Antes
bien, en reiteradas oportunidades, el conjunto de América latina ha
expresado su apoyo a nuestros derechos y tomado medidas que favorecen a
los intereses argentinos. Sin excepciones. En el caso puntual de los
ejercicios navales de la Marina brasileña y la Royal Navy británica, de
ninguna manera comprometen la impecable conducta que históricamente ha
mantenido nuestro vecino en el tema. Ante todo, esas maniobras se hacen
como práctica defensiva de sus yacimientos petrolíferos presal, en la
costa brasileña, por lo que nadie puede imaginarlas vinculadas de
ninguna manera a Malvinas. Por otra parte, es razonable esperar de
nuestros vecinos un alineamiento a favor de Argentina en ese conflicto,
pero ello no supone, necesariamente, que se enemisten con Gran Bretaña.
Todo lo contrario, cuantos más lazos económicos, comerciales y de todo tipo establezcan ellos con Londres –al igual que nosotros- con más elementos se contaría para un acercamiento de las partes en dirección a una solución acordada. El tema de Malvinas no se va a resolver contra los ingleses sino con los ingleses. Brasil es el país de la región con más peso en el mundo y resulta lógico que el Reino Unido trate de estrechar lazos con ellos, quienes, por otra parte, tienen una larga tradición diplomática que les impediría cooperar en cualquier maniobra que perjudique a la Argentina. Lo tenemos claro, porque a nosotros nos pasaría lo mismo.
Más aún, el conflicto por las islas puede agravarse en pocos años cuando llegue el momento de discutir la soberanía sobre la Antártida, también disputada con Gran Bretaña. Si tal problema estalla, no debemos llegar tan solos, como siempre hemos estado en Malvinas. Brasil es un país con vocación y posibilidades de potencia mundial y, en tal condición, seguramente vería con gran preocupación un megaconflicto en el Atlántico Sur, cuya parte superior baña sus costas y corresponde a su zona de influencia. Las reglas de la Historia son inexorables y, a su debido tiempo, Inglaterra deberá sentarse a discutir recursos y soberanía en el polo y en el Atlántico Sur con quienes tenemos legítimos derechos a que esa zona no permanezca vacante para siempre. Un frente atlántico de intereses con Brasil y Uruguay –más Chile desde el Pacífico, con quien también disputa Gran Bretaña- nos facilitaría incluir a Malvinas y, paradójicamente, permitiría a los gobernantes británicos explicar a su opinión pública que, en tal caso, el interés de la Corona pasaría por aceptar que se sume a las islas a esa enorme negociación, paso bilateralmente improbable después de la guerra de 1982. En tal perspectiva, el papel de Brasil, con su peso en el mundo y en la región, cobraría la mayor de las importancias.
Andrés Cisneros, EX VICECANCILLER
Todo lo contrario, cuantos más lazos económicos, comerciales y de todo tipo establezcan ellos con Londres –al igual que nosotros- con más elementos se contaría para un acercamiento de las partes en dirección a una solución acordada. El tema de Malvinas no se va a resolver contra los ingleses sino con los ingleses. Brasil es el país de la región con más peso en el mundo y resulta lógico que el Reino Unido trate de estrechar lazos con ellos, quienes, por otra parte, tienen una larga tradición diplomática que les impediría cooperar en cualquier maniobra que perjudique a la Argentina. Lo tenemos claro, porque a nosotros nos pasaría lo mismo.
Más aún, el conflicto por las islas puede agravarse en pocos años cuando llegue el momento de discutir la soberanía sobre la Antártida, también disputada con Gran Bretaña. Si tal problema estalla, no debemos llegar tan solos, como siempre hemos estado en Malvinas. Brasil es un país con vocación y posibilidades de potencia mundial y, en tal condición, seguramente vería con gran preocupación un megaconflicto en el Atlántico Sur, cuya parte superior baña sus costas y corresponde a su zona de influencia. Las reglas de la Historia son inexorables y, a su debido tiempo, Inglaterra deberá sentarse a discutir recursos y soberanía en el polo y en el Atlántico Sur con quienes tenemos legítimos derechos a que esa zona no permanezca vacante para siempre. Un frente atlántico de intereses con Brasil y Uruguay –más Chile desde el Pacífico, con quien también disputa Gran Bretaña- nos facilitaría incluir a Malvinas y, paradójicamente, permitiría a los gobernantes británicos explicar a su opinión pública que, en tal caso, el interés de la Corona pasaría por aceptar que se sume a las islas a esa enorme negociación, paso bilateralmente improbable después de la guerra de 1982. En tal perspectiva, el papel de Brasil, con su peso en el mundo y en la región, cobraría la mayor de las importancias.
Andrés Cisneros, EX VICECANCILLER
domingo, 7 de diciembre de 2014
KELPERS EVALÚAN LA PROHIBICIÓN DE BANDERAS ARGENTINAS
- Clarin.com
- 04/12/14
Los kelpers evalúan la prohibición de banderas argentinas
No quieren que se desplieguen en las islas. En un petitorio dicen que puede ser tomado como “una provocación”.
Presionada por un petitorio comunitario
colgado en los espacios públicos de la capital de Malvinas, la Asamblea
Legislativa de las islas analiza si prohibir o no el despliegue de
banderas argentinas en las islas, a lo que se suma al de pancartas y
pintadas de grafitis con la leyenda: “Malvinas Argentinas”. Lo suelen
hacer ex combatientes de la guerra de 1982, que luego suben sus fotos a
las redes sociales.
La situación es muy delicada, porque el petitorio, elaborado por la isleña Kris Thorsen advierte que “tarde o temprano” los residentes de las Islas Falkland se van a sentir “provocados por esta bandera flameando y van a tomar las leyes en sus propias manos”. Agrega que “sin dudas”, ésto va a causar “al menos la reacción de la Policía Real de las Islas Falkland”, a la que hacen responsable del cumplimiento de “la ley” para evitar “esta angustia”. Thorsen no quiso hacer comentarios ante Clarín sobre el petitorio difundido por el Penguin News”. Y además, cortó la comunicación. Su petitorio, que ya está en manos del gobierno local, señala que el comportamiento de los argentinos que despliegan banderas es “alarmante, perturbador y angustiante”.
Los peticionantes consultan al pueblo además si ven que el Gobierno está siendo o no proactivo contra este “comportamiento provocador”. Se quejan de que la Policía no tome acciones y reclama una legislación “apropiada”.
En una cautelosa respuesta a este diario, sobre en qué legislación cabría prohibir el despliegue de banderas, que a su vez es un acto de libre expresión, el consejero Barry Elsby, presidente de la Asamblea respondió: “La Asamblea Legislativa apoya el derecho del pueblo de las Islas Falkland a expresar sus opiniones”. También manifestó que el cuerpo legislativo se solidarizaba con “la angustia que pueda haber causado que algunos visitantes flameen banderas argentinas y tomen acciones para reclamar la soberanía argentina sobre nuestro hogar”. Y agregó: “Los eventos de 1982 cuando Argentina invadió nuestro hogar no se olvidaron”.

Pero al mismo tiempo, el consejero Gavin Short, quien aclaró que “no todos” los argentinos gustan de desplegar banderas, aseguró que el sentimiento de enojo en las islas es muy “alto”, y que la gente “está “harta” de estos hechos. Y advirtió de que en cualquier momento podría haber “un incidente”. Short contó que fue él quien presentó un proyecto de enmienda al proyecto sobre Leyes Criminales de las islas para prohibir el flameo de banderas y de pancartas. El consejero señaló que fue apoyado por Elsby pero no por el resto de los seis legisladores del cuerpo legislativo, los que sostuvieron que las leyes existentes eran suficientes. Por cierto, cuando los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña negociaron el diseño del monumento a los caídos en la guerra que el presidente de Corporación América, Eduardo Eurnekián, levantó hacia 2004 en el cementerio argentino de Darwin, los kelpers lograron que se prohibiera cualquier alusión o insignia nacional. No están permitidas.
Otro tema al que también están atentos en las islas y aquí porque divide opiniones de los grupos de ex combatientes es la creciente desaparición de objetos que los argentinos dejaron en los campos de batalla en 1982. Numerosos veteranos que viajan al archipiélago se los llevan. Sacarlos está prohibido, pero burlan la Aduana. “Respetamos la decisión de muchos ex combatientes de no llevarse objetos de los campos de batalla. Solo aceptamos en custodia los objetos de los ex combatientes que son prestados y que les pertenecían”, dijo el vicedirector del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Mario Volpe, consultado por este diario, al saberse que varias agrupaciones quieren exponer esos objetos en la institución inaugurada por la presidente Cristina Kirchner este año.
La situación es muy delicada, porque el petitorio, elaborado por la isleña Kris Thorsen advierte que “tarde o temprano” los residentes de las Islas Falkland se van a sentir “provocados por esta bandera flameando y van a tomar las leyes en sus propias manos”. Agrega que “sin dudas”, ésto va a causar “al menos la reacción de la Policía Real de las Islas Falkland”, a la que hacen responsable del cumplimiento de “la ley” para evitar “esta angustia”. Thorsen no quiso hacer comentarios ante Clarín sobre el petitorio difundido por el Penguin News”. Y además, cortó la comunicación. Su petitorio, que ya está en manos del gobierno local, señala que el comportamiento de los argentinos que despliegan banderas es “alarmante, perturbador y angustiante”.
Los peticionantes consultan al pueblo además si ven que el Gobierno está siendo o no proactivo contra este “comportamiento provocador”. Se quejan de que la Policía no tome acciones y reclama una legislación “apropiada”.
En una cautelosa respuesta a este diario, sobre en qué legislación cabría prohibir el despliegue de banderas, que a su vez es un acto de libre expresión, el consejero Barry Elsby, presidente de la Asamblea respondió: “La Asamblea Legislativa apoya el derecho del pueblo de las Islas Falkland a expresar sus opiniones”. También manifestó que el cuerpo legislativo se solidarizaba con “la angustia que pueda haber causado que algunos visitantes flameen banderas argentinas y tomen acciones para reclamar la soberanía argentina sobre nuestro hogar”. Y agregó: “Los eventos de 1982 cuando Argentina invadió nuestro hogar no se olvidaron”.
Pero al mismo tiempo, el consejero Gavin Short, quien aclaró que “no todos” los argentinos gustan de desplegar banderas, aseguró que el sentimiento de enojo en las islas es muy “alto”, y que la gente “está “harta” de estos hechos. Y advirtió de que en cualquier momento podría haber “un incidente”. Short contó que fue él quien presentó un proyecto de enmienda al proyecto sobre Leyes Criminales de las islas para prohibir el flameo de banderas y de pancartas. El consejero señaló que fue apoyado por Elsby pero no por el resto de los seis legisladores del cuerpo legislativo, los que sostuvieron que las leyes existentes eran suficientes. Por cierto, cuando los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña negociaron el diseño del monumento a los caídos en la guerra que el presidente de Corporación América, Eduardo Eurnekián, levantó hacia 2004 en el cementerio argentino de Darwin, los kelpers lograron que se prohibiera cualquier alusión o insignia nacional. No están permitidas.
Otro tema al que también están atentos en las islas y aquí porque divide opiniones de los grupos de ex combatientes es la creciente desaparición de objetos que los argentinos dejaron en los campos de batalla en 1982. Numerosos veteranos que viajan al archipiélago se los llevan. Sacarlos está prohibido, pero burlan la Aduana. “Respetamos la decisión de muchos ex combatientes de no llevarse objetos de los campos de batalla. Solo aceptamos en custodia los objetos de los ex combatientes que son prestados y que les pertenecían”, dijo el vicedirector del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Mario Volpe, consultado por este diario, al saberse que varias agrupaciones quieren exponer esos objetos en la institución inaugurada por la presidente Cristina Kirchner este año.
REINO UNIDO. EQUIPO DE LA BBC FILMA UN DOCUMENTAL EN LA ISLA DE LOS ESTADOS
Diario "La Capital". Rosario, Viernes, 05 de diciembre de 2014
Otro equipo de la BBC filma un documental en Isla de los Estados
Tras el escándalo del programa
automovilístico Top Gear, el gobierno fueguino autorizó un relevamiento
de la flora y la fauna de la zona.
El faro de Isla de los Estados, donde la cadena británica filmará una producción naturalista.
Un equipo periodístico perteneciente a la cadena televisiva británica BBC fue autorizado por funcionarios de la provincia de Tierra del Fuego a filmar un documental en Isla de los Estados, a dos meses de la provocación realizada por la producción del programa Top Gear, del mismo canal inglés, que utilizó autos deportivos con patentes alusivas a la guerra de Malvinas.
El gobierno fueguino confirmó ayer que el grupo,
integrado por tres personas, partió el martes desde la ciudad de Ushuaia
en un velero alquilado para la travesía, con el objetivo de grabar un
documental sobre la flora y la fauna de la región a lo largo de 16 días.
La delegación británica va acompañada de un veedor
provincial y se comprometió mediante un convenio a no apartarse del tema
excluyente de la filmación, y a mencionar expresamente que las imágenes
corresponden a territorio argentino, subrayaron las autoridades de
Tierra del Fuego.
Sin embargo, la presencia de integrantes de la BBC, a
tan poco tiempo de lo sucedido con el programa Top Gear, despertó
inquietud de ex combatientes de Malvinas y también de legisladores
opositores.
La decisión de autorizar el viaje a Isla de los
Estados fue cuestionada, por ejemplo, por el referente de los veteranos
de guerra de Ushuaia Juan Vera, y por el legislador provincial (PJ)
Eduardo Barrientos, quien ayer presentó un pedido de informes al
Ejecutivo provincial.
"Entendemos la sensibilidad que esta cuestión genera,
pero en este caso se gestiona un permiso desde hace tres meses, y fue
aprobado por la comisión que monitorea las actividades en Isla de los
Estados, que consideró factible el proyecto", explicó el secretario de
Desarrollo Sustentable y Ambiente de Tierra del Fuego, Fabián Boyeras.
El funcionario mencionó que esa comisión
interdisciplinaria está integrada por instituciones como la Armada
Argentina, la Prefectura Naval, la Administración de Parques Nacionales,
la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, el Centro Austral de
Investigaciones Científicas (Cadic, dependiente del Conicet) y el
Instituto Fueguino de Turismo (Infuetur).
"El mismo equipo ya había filmado en la península
Valdés y en San Martín de los Andes, y ahora quería filmar las colonias
de lobos marinos y pingüinos de Isla de los Estados. En el medio ocurrió
lo de Top Gear y se complicó todo", admitió Boyeras.
Precisó que como secuela de la provocación realizada
por el conductor Jeremy Clarkson y su productora, se reformuló el
convenio con el equipo del documental, agregándose varias cláusulas.
"Básicamente hay un veedor que los acompaña, quien
además es biólogo y especialista en fauna silvestre. Y se comprometieron
por escrito a expresar claramente que el documental se filma en la
República Argentina y dentro de un parque provincial en Tierra del
Fuego", detalló el funcionario.
A su vez, agregó que el trabajo de la BBC dejará "un
rédito" para la provincia, ya que la productora también se comprometió a
ceder al gobierno "120 minutos de filmación de altísima calidad para
ser destinado a la difusión y al conocimiento de este área natural
protegida".
De acuerdo a lo programado, la producción inglesa
compartirá campamento con un equipo de científicos del Cadic que también
se encuentra en Isla de los Estados por estos días y una vez finalizado
su trabajo retornará a Ushuaia "sin apartarse de las pautas que hemos
convenido de buena fe", confió el secretario de Medio Ambiente fueguino.
Los miembros del ciclo Top Gear generaron un
escándalo el 1 de octubre pasado cuando ingresaron a la Tierra del Fuego
con tres autos deportivos, uno de los cuales exhibía la patente H982
FKL, que fue tomado como una alusión al año del conflicto bélico con
Gran Bretaña y al modo en que los ingleses denominan a la Islas
Malvinas, mientras que los otros dos vehículos tenían matrículas con
números muy similares a la cantidad de soldados muertos durante la
guerra.
La reacción de ex combatientes, autoridades y vecinos
de las ciudades de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, derivó en que los
conductores de Top Gear abandonaran la provincia y dejaran los autos a
la vera de la ruta 3, rodados que ahora intentan recuperar.
El gobierno anunció la compra de tres remolcadores rusos
La Argentina comprará cuatro remolcadores polares
rusos que arribarán al país a mediados del año próximo para ser
utilizados por la Armada en aguas antárticas y en diversas operaciones
marítimas.
Se trata de las embarcaciones clase Neftegaz y el
costo de estos cuatro buques será de un total de 8.167.500 dólares,
informó ayer el Ministerio de Defensa.
"Los remolcadores estarían arribando al país a
mediados del 2015, y reemplazarán a unidades que a lo largo de los
últimos años se fueron desafectando por haber concluido su ciclo de vida
útil. Los nuevos barcos brindarán una mayor seguridad a la navegación
con un costo de uso más económico por ser más modernos", señaló la
cartera castrense.
El ministro de Defensa, Agustín Rossi, a través de la
Armada Argentina, firmó ayer un convenio para concretar la compra de
los cuatro barcos que han cumplido campañas bajo bandera rusa.
Los remolcadores son "aptos para innumerables tareas
del servicio naval, incluso en aguas antárticas, como búsqueda y rescate
en área marítima, remolque y salvamento, patrullaje, control de los
espacios marítimos y apoyo a la comunidad con atención sanitaria".
Estos remolcadores tienen una tripulación de 30
personas, miden 81,37 metros de largo, 16,30 metros de ancho y tienen un
calado de 5 metros.
Las naves, Neftegaz-51, Neftegaz-57, Neftegaz-61 y
TumchA (ex neftegaz-71, fueron construidos para el estado soviético en
Szczecin, Polonia, entre 1986 y 1990. Están dotados de un casco
reforzado para operaciones polares, desplazan 2.723 toneladas con carga
completa y están propulsados por dos motores diésel Sulzer?Zgoda de 3.60
caballos de fuerza cada uno.
El contrato incluye la puesta a punto de las naves junto con la entrega de su stock completo de repuestos y herramientas.
Estas incorporaciones compensarán la baja de las
naves tipo avisos construidos en la década de 1940. En la actualidad se
encuentran en servicio el A-6 ARA Suboficial Castillo y A-9 ARA Alferez
Sobral.
Los remolcadores pueden tener buen desempeño en mares
antárticos por su casco reforzado, pero también pueden prestar diversas
tareas de apoyo en el litoral marítimo y en vías fluviales.
REINO UNIDO. RICARDO III DESAFÍA A LA CORONA 529 AÑOS DESPÚES DE MUERTO.
Diario "La Nación". Buenos Aires, Sábado 06 de diciembre de 2014
Investigación
Misterio en Gran Bretaña: Ricardo III desafía a la corona 529 años después de muerto
El
hallazgo de una ruptura en la línea masculina de sucesión plantea
"interesantes conjeturas" sobre la legitimidad de la línea sucesoria,
hasta la propia Isabel II
LONDRES.-
Ricardo III, retratado en el imaginario colectivo como un odioso
déspota por William Shakespeare, no parece dispuesto a dar tregua a su
país ni siquiera 529 años después de muerto.
Un estudio publicado
en la revista Nature Communications esta semana confirma "al 99,999%"
que los huesos encontrados hace dos años, enterrados bajo el
estacionamiento de un edificio municipal de Leicester, son los del
último rey inglés muerto en combate.Se cierra así la investigación forense más antigua de Gran Bretaña. Pero el cierre lleva una pequeña bomba de regalo: el hallazgo de una ruptura en la línea masculina de sucesión que, según el profesor de Historia de la Universidad de Leicester Kevin Schurer, codirector de la investigación, "plantea interesantes conjeturas sobre la legitimidad de la sucesión" hasta la propia Isabel II.
Ricardo III ascendió al trono en 1483, tras la muerte de su hermano Eduardo VI. En sólo dos años de reinado, puso patas arriba su país.
En la versión de Shakespeare, llegó a matar a sus sobrinos para poder reinar, aunque la historia sólo certifica que desaparecieron. Mató a diestro y siniestro para conservar el poder, hasta que una rebelión lo tumbó a los 32 años en la batalla de Bosworth, en 1485.
Su muerte, luchando sin casco y a pie ("¡Mi reino por un caballo!", clama el personaje de Shakespeare) marcó el fin de la dinastía Plantagenet y el principio de los Tudor, con quienes la actual reina tiene lazos de sangre.
Desde que en 2012 se encontró un conjunto de huesos bajo un estacionamiento en el centro de Leicester, en lo que en su día fue la iglesia de Greyfriars, donde cuentan las crónicas que se enterró sin mucha pompa al último rey de York, un equipo internacional liderado por la Universidad local hizo exámenes genéticos para tratar de confirmar la presunción inicial de que se trataba de los restos del monarca.
Ricardo III murió sin descendencia que le sobreviviera, por lo que la investigación genealógica tuvo que ir hacia atrás en el tiempo antes de descender a sus parientes vivos. Muestras de ADN de sus huesos se cotejaron con las de donantes vivos, familiares del actual duque de Beaufort, descendiente de los Plantagenet y de los Tudor.
La investigación de los genes mitocondriales, heredados por vía materna, demostró de manera concluyente que se trataba de Ricardo III. Pero cuando investigaron la línea paterna (cromosomas Y) descubrieron algo inesperado: el ADN no se correspondía con el de sus parientes vivos, lo cual revelaba que en algún punto de la historia una relación adúltera había roto la cadena de sucesión. Es decir, alguien fue hijo ilegítimo sin saberlo.
Resulta casi imposible determinar en cuál de los 19 eslabones de la cadena de sucesión investigada se produjo el adulterio. Pero si el hijo ilegítimo fuera Juan de Gante (vástago de Eduardo III) o su hijo Enrique IV, eso podría afectar de rebote a los derechos sucesorios de los Windsor, parientes de los Tudor. Además de que podría haber tenido, de haberse conocido en su tiempo, importantes consecuencias en el destino de Inglaterra: sin su reivindicación dinástica, a Enrique VII le habría costado reclutar un ejército para derrotar al propio Ricardo III en la batalla de Bosworth.
"Si Juan de Gante no fuera realmente hijo de Eduardo III, Enrique IV no habría tenido derecho a reclamar el trono, y tampoco Enrique V, Enrique VI, ni, indirectamente, los Tudor", explica Kevin Schurer, profesor de la Universidad de Leicester.
"Pero estadísticamente es más probable que la ruptura se produjera en la parte más baja de la cadena", añadió Schurer.
En cualquier caso, tratar de comprobar dónde se produjo la ruptura requeriría exhumar algún que otro cadáver, lo cual no parece probable que vaya a suceder.
Conclusiones
La investigación arrojó otras conclusiones no menos inesperadas. Que el rey no era jorobado, como lo retrató Shakespeare, sino que padecía escoliosis, algo que se vio fácilmente al reconstruir la columna en tres dimensiones con las vértebras halladas. De hecho, no parece que fuera "tan tullido y desfigurado" que hasta los perros le ladraban, como decía el bardo de Avon, sino más bien apuesto.Las nueve heridas en el cráneo indican, por otro lado, que no convenía perder el casco en plena batalla medieval, como le debió de suceder a él. Y los análisis genéticos parecen indicar, al contrario de lo que se creía, que el rey era rubio y de ojos azules (o tenía predisposición en sus genes para ello). Así que tal vez Al Pacino, que documentó su obsesión por meterse en el personaje shakespeariano en Looking for Richard (1996), no era realmente el actor más apropiado. Al menos, genéticamente.
Lo que sí parece claro es que sus restos descansarán para siempre en la catedral de Leicester, después de que el Tribunal Supremo británico desestimase, en mayo pasado, las pretensiones de unos supuestos descendientes, agrupados en la llamada Alianza Plantagenet, de que sus restos fueran trasladados a York, donde vivió más tiempo. Se cerraba así la penúltima batalla de Ricardo III.
El País, SL.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
URUGUAY. MUJICA PROPONE RECUPERAR MALVINAS "CON UNA INVASIÓN DE MUJERES"
Diario "La Capital". Rosatio, Lunes, 01 de diciembre de 2014
Mujica propone recuperar Malvinas "con una invasión de mujeres"
"Ese partido había que ganarlo con las mujeres. Cruzar, casar, todo. Una invasión a cobija", sorprendió el presidente uruguayo José "Pepe" Mujica, fiel a su estilo coloquial.
Fiel a su estilo, Pepe Mujica sostuvo que “no puede ser que mil tipos te tengan dominado”.
El presidente uruguayo, José "Pepe" Mujica, propuso a la Argentina
recuperar las islas Malvinas con una invasión de mujeres. Fiel a su
estilo coloquial, el presidente de Uruguay propuso recuperar la
soberanía argentina en las islas Malvinas "con las mujeres", en lo que
él denominó "una invasión a cobija".
Así se expresó el mandatario en una entrevista con el
periódico Miradas al Sur cuando se lo abordó sobre la actitud
diplomática de Uruguay frente a la disputa que Argentina mantiene con el
Reino Unido.
"Ese partido había que ganarlo con las mujeres.
Cruzar, casar, todo, todo. Sí, sí, eso era una invasión a cobija". No
puede ser que mil tipos te tengan dominado", dijo Mujica al trazar una
metáfora sobre la necesidad de estrechar los vínculos socioculturales
con los habitantes de Malvinas.
"Había que invadirlos con colchones y con almohadas.
Está clavado, loco. Y abrirles las puertas de la Argentina, vengan a
jugar al fútbol, absorberlos. A pueblos, no a ejércitos. Ahora se
respaldan en los milicos", dijo el primer mandatario al anticipar que en
este momento de su carrera política no quería mantener una disputa
diplomática con Londres.
Por su parte, la embajadora argentina en el Reino
Unido, Alicia Castro, agradeció a diferentes sectores de la sociedad
británica su apoyo a la Argentina en la Cuestión Malvinas y en el
conflicto contra los fondos buitre, en el marco del cierre de la
asamblea anual de la Latin America Conference, que reúne al conjunto de
parlamentarios, activistas, ONGs, dirigentes sindicales, periodistas y
académicos.
Castro cerró anteayer la asamblea junto a los
parlamentarios británicos Jeremy Corbyn y George Galloway con un
discurso en el que transmitió que "nuestra esperanza como
latinoamericanos es demostrar que otro mundo es posible y que hay,
después de todo, alternativas económicas y sociales en el siglo XXI".
Además, aprovechó la oportunidad "para agradecer la
solidaridad de todos nuestros amigos británicos, parlamentarios,
sindicatos y organizaciones que acompañan nuestro llamado al diálogo por
una resolución pacífica y definitiva a la controversia de soberanía de
las Islas Malvinas".
Y agregó: "Como dice nuestra Presidenta Cristina
Fernández de Kirchner, esta no es una causa nacional, es una causa
regional, una causa global; de todos quienes estamos en contra del
colonialismo, en contra del imperialismo", afirmó Castro en la sede del
Trade Union Congress (TUC), la central sindical que reúne a los
sindicatos más importante del Reino Unido, con 6.2 millones de
afiliados.
Además, la embajadora agradeció el significativo
apoyo recibido por parte de la sociedad británica contra los fondos
buitre y reconoció a los legisladores británicos que aprobaron dos
mociones en el Parlamento en apoyo a Argentina contra los fondos buitre.
"Más ampliamente, agradecemos a todos los amigos de nuestro país, en
particular a los dirigentes sindicales, ONGs, economistas y académicos
que repudian el accionar de estos fondos especulativos que quieren
llevar a la Argentina a la quiebra con la ayuda de los tribunales de los
Estados Unidos. El dilema del presente es establecer quién gobierna el
sistema financiero internacional: si un pequeño grupo de usureros, o los
Estados soberanos."
Por la mañana, la embajadora encabezó un panel sobre
la Cuestión Malvinas junto al periodista e historiador Richard Gott,
coordinador del Grupo Pro Diálogo en el Reino Unido, donde reivindicó la
soberanía de nuestro país sobre las islas y condenó la negativa
británica a negociar.
"Es inconcebible que el Reino Unido, que negoció con
la dictadura militar, hoy se niegue a dialogar con un gobierno
democrático y popular" señaló y remarcó que "incumpliendo el derecho
internacional e ignorando las Resoluciones de las Naciones Unidas, el
Reino Unido se coloca en una posición de creciente aislamiento respecto
al conjunto de la comunidad internacional que reclama diálogo". Castro
denunció también la creciente militarización del Atlántico Sur
precisando datos y detalles del equipamiento de la base militar en
Malvinas y condenó la exploración ilegal de hidrocarburos en el área,
"la explotación de hidrocarburos en las Islas sin una infraestructura de
apoyo en el continente, colocaría a la región frente al riesgo de un
desastre ambiental".
"Sabemos que un día la Argentina ejercerá su
soberanía sobre las Malvinas", exhortó Castro, al tiempo que indicó que
"nuestra tarea es acortar los tiempos".
Vivirán mejor. Asimismo detalló "los
habitantes de las islas Malvinas tendrán ese día una vida mejor" porque
"disfrutarán de una buena calidad de vida, como los 250 mil británicos y
descendientes de británicos que viven plenamente integrados a la
comunidad en Argentina continental; se beneficiarán con vuelos regulares
al continente; tendrán acceso a un sistema de salud y a la educación
universitaria pública y gratuita; podrán elegir a sus autoridades como
en cualquier provincia argentina, mientras que hoy su ilegítimo
«gobernador» es designado en Londres por el gobierno del Reino Unido;
podrán elegir a sus representantes al Congreso Nacional; podrán obtener
un pasaporte argentino y mantener, si así lo desean, su nacionalidad e
identidad británicas".
Durante la conferencia hubo otros paneles dedicados a
analizar las situaciones en Venezuela, Cuba, Ecuador y Bolivia; el
proceso de paz en Colombia; las diferentes luchas y reivindicaciones de
los pueblos originarios de nuestra América, y las alternativas que
existen al capitalismo salvaje en Latinoamérica.
A lo largo de la jornada también expusieron los
periodistas Seumas Milne y Owen Jones del diario The Guardian, Aleida
Guevara -hija de Ernesto Che Guevara- y algunos embajadores
latinoamericanos.
La Argentina participa desde 2012 de este foro, que este año celebra su décima edición.
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