jueves, 2 de abril de 2015

MALVINAS. EL PETRÓLEO YA PROMETE MÁS CALIDAD DE VIDA A LOS MALVINENSES

Diario "El Cronista". Buenos Aires,

El petróleo ya promete más calidad de vida a los malvinenses

La caída en el precio del crudo hizo factible que varias plataformas de exploración hidrocarburífera pudieran ser rentadas por un 30% de su antiguo valor. Varias empresas que realizan exploración en Malvinas pudieron apuntalar sus trabajos.
 
 
El inicio de una campaña de perforación de seis pozos en los mares tormentosos remotos y cercanos a Malvinas a partir de esta semana demuestra que el derrumbe en los precios del crudo no ha puesto fin a la búsqueda de nuevos yacimientos. Es más: lo paradójico es que contra los pronósticos más agoreros, los exploradores que han comenzado su trabajo en torno a las Islas se están beneficiando con una caída del costo de contratación de plataformas y de empleo de contratistas. El dato es que mientras Argentina ha condenado la exploración y explotación petrolera en las Islas, ésta no se detiene.
"Todo funciona a nuestro favor ya que aprovechamos los costos de servicio más bajos", dijo a la prensa Tim Bushell, responsable ejecutivo de Falkland Oil Gas, explorador cotizado en Londres y con experiencia en varias prospecciones frente a las Islas. Falkland Oil integra un grupo de exploradores que contrató la plataforma Eirik Raude para pasar meses realizando prospecciones en la región. Desde que el petróleo inició su caída desde más de u$s 100 el barril en julio pasado, el costo de emplear plataformas de exploración en aguas profundas cayó un tercio. Hoy con el crudo debajo de los u$s 50 por barril, la oportunidad de buscar yacimientos que no producirán petróleo en los próximos años parece ser lo que más atrae a las compañías.
La nueva campaña de exploración espera encontrar yacimientos por el equivalente a 1.300 millones de barriles de petróleo. La Falkland Oil ha comenzado en las Malvinas la perforación en el pozo Zebedee para realizar pruebas en el extremo sur del descubrimiento de Sea Lion al norte de las islas, seguida por el pozo IsobelDeep.

Alto potencial

Si bien los ingresos del gobierno de Malvinas dependen en gran medida de la pesca, la explosión de los últimos años estuvo atada a la creciente industria que rodea la exploración y explotación offshore. Según números conocidos en los últimos días, casi 70% de los ingresos públicos están atados a esta actividad. Las campañas de exploración se encuentran lanzadas en las cuatro grandes cuencas sedimentarias que rodean las Islas: al este, Plateau Malvinas; al oeste, la Cuenca Malvinas; y al sur y al norte, las Cuencas Malvinas homónimas.
El potencial no es menor: según estimaciones británicas, las cuatro cuencas podrían aportar más de 12.000 millones de barriles de reservas. Suponiendo que sólo el 50% de éstas resultara probado para su extracción, significaría 6.500 millones de barriles, es decir, 317% más que las reservas de Argentina. Según el reporte, de las dos campañas de exploración y perforación que se realizaron, existen varios descubrimientos que ya pueden ser confirmados. Por un lado, los campos de Sea Lion y Casper (gas y petróleo); también Casper South (gas y petróleo) y Beverley (gas). También "Liz" tiene yacimientos de gas en la parte oeste de la Cuenca.
Semejante entrada de recursos ha 'derramado' una parte de esa riqueza entre los kelpers. El salario mínimo puede dar envidia y es comparable con cualquier país de la OCDE. Según el FIG, el ingreso mínimo para 2013 fue de u$s 36.800 anuales, es decir unos $ 26.061 al tipo de cambio oficial, aunque si se lo traduce al blue, arroja unos $ 44.457 mensuales, 10 veces más que el mínimo de Argentina.
Si bien es 17% más bajo que el salario mínimo del Reino Unido, es 11% superior al de EE.UU.; 44% arriba del que se recibe en España. En Malvinas existe pleno empleo y la capacidad de trabajo que tiene disponibilidad se encuentra por debajo del 1%.
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MALVINAS. EN UNA DÉCADA, EL BOOM ECONÓMICO LES DIÓ A LOS KELPERS EL MAYOR PBI DEL MUNDO.

Diario "El Cronista" Buenos Aires, 

En una década, el boom económico les dio a los kelpers el mayor PBI del mundo

Tienen 10 veces el PBI per cápita de la Argentina y, según datos oficiales del Falkland Island Government, la economía creció al 11% anual desde 2008. La prosperidad de sus habitantes aleja cada vez más a las Islas de las pretensiones argentinas de recuperar la soberanía en el archipiélago. Los frutos de la pesca y la actividad petrolera, en foco.
 En una década, el boom económico les dio a los kelpers el mayor PBI del mundo
En una década, el boom económico les dio a los kelpers el mayor PBI del mundo
A 33 años de la guerra, los casi 3.200 pobladores de las Islas no salen de su sorpresa. Malvinas atraviesa por estos días un momento de auge económico y la paradoja, si se quiere, es que sin la guerra de 1982, es probable que nunca hubiera tenido lugar o que, en todo caso, ese momento hubiera tardado aún más en llegar.
Si bien un dramático aumento del PBI per cápita no significa necesariamente desarrollo y mucho menos una mejor calidad de vida, los kelpers no tienen motivos aparentes para sospechar que ese augurio positivo de prosperidad que habita en las cuentas públicas y en los cuadros estadísticos no los alcance en el corto plazo.
Es más, una rápida comparación con la Argentina continental muestra que, desde el punto de vista estratégico, el crecimiento exponencial de la actividad económica que tiene lugar ahora mismo, aleja cada vez más las pretensiones argentinas para que los habitantes de las Malvinas aten su suerte a los designios de la Casa Rosada.
Como se verá, todo redunda en una mayor autonomía de los isleños, para los que tener un gran superávit económico y una prosperidad galopante, engrosa sus proyecciones soberanas. De hecho, la única materia donde la voz determinante (y los recursos) aún hoy son provistos por el Reino Unido es la defensa de las Islas y el mantenimiento de su base militar de Mont-Pleasent, cuyo presupuesto y mejoras han sido motivo de polémica en plena víspera electoral entre laboristas y conservadores.
Sin ir más lejos, Londres anunció la semana pasada un aumento del presupuesto militar en el archipiélago utilizando como excusa el inverosímil rumor de un supuesto apoyo de la Rusia de Vladimir Putin al gobierno argentino para "invadir las islas.
La reacción argentina no se hizo esperar.
Esta semana, el canciller Héctor Timerman envió notas a diversos organismos internacionales denunciando el "injustificado aumento del ya desmedido gasto militar británico" en las Islas Malvinas. Las misivas del funcionario argentino fueron dirigidas al Secretario General de Naciones Unidas, al Presidente del Comité Especial de Descolonización de esa organización, y al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, al Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).

Independencia económica

En un contexto donde los frutos económicos de la pesca y las crecientes actividades derivadas de la exploración de yacimientos petrolíferos en las aguas isleñas han acrecentado la potencialidad de esa independencia económica en la zona que se disputan la Argentina y el Reino Unido, el dato que ha evidenciado estas mejoras acaba de salir a la luz: según la información publicada en el reporte denominado State of Economy por la Policy Unit del Falkland Island Government (FIG), en los últimos cinco años, el PBI de Malvinas creció a un promedio del 11% anual hasta 2012 y las proyecciones de 2013 arrojarían una cifra aún mayor.
En el informe se señala que esto se debe principalmente a los fuertes flujos de inversión que concentró la exploración de hidrocarburos en el mar de las Malvinas, lo que ha atraído también a un gran número de compañías internacionales "creando puestos de trabajo y riqueza en la zona". A ello hay que agregarle que la explotación ictícola parece haber entrado en una fase de apogeo, con un número creciente de capturas, sobre todo de calamar, que los isleños capitalizan con la concesión de 230 licencias.
Según datos estadísticos oficiales que la administración de las Islas publicó por primera vez este año, el PBI per cápita de los kelpers asciende a u$s 122.000 cuando el de la Argentina es de unos u$s 13.000. En esta línea, la publicación del FIG compara esa marca con la de países cuyos recursos son fuertes en petróleo y gas: por caso Noruega y Qatar concentran un PBI per cápita de u$s 100.000 y u$s 94.000 respectivamente, en línea con otros estados como Mónaco (u$s 105.000) y Luxemburgo (u$s 111.000) según datos del Banco Mundial. Sin embargo, si se quitan los recursos obtenidos por la pesca y la exploración de hidrocarburos, el PBI es de u$s 48.000, similar a países como Japón o Austria.

La revolución tiene forma de pez

El impacto económico de la pesca aún representa mucho para Malvinas, si bien la prospectiva arroja que en los próximos años perderá terreno frente a la industria de los hidrocarburos. En el universo de recursos, la actividad pesquera cuenta con un 34% (u$s 108 millones) del PBI de las Islas comparado con el 25% resultante de la actividad manufacturera, la minería pero, sobre todo, los procesos vinculados con la actividad de la exploración y explotación petrolera. Un 18% es producto del turismo y la hotelería. La decisión del Reino Unido de permitirle al gobierno de las Malvinas declarar una zona económica de 320 kilómetros alrededor de las Islas fue lo que les dio a los isleños jurisdicción sobre las aguas y una transformación: el PBI pasó de u$s 8 millones en 1985 a casi u$s 60 millones en pocos años. En 2012, último dato disponible, ese PBI es de u$s 317 millones, un crecimiento fenomenal con respecto a los u$s 70 millones de comienzos de 2003, si bien 2013 podría traer números aún mayores. Al analizar la serie histórica, el crecimiento del PBI en los últimos 29 años fue de 3.862%.

El futuro

Pero si la pesca es el presente, el petróleo es el futuro. Y ambas son la quintaesencia de una transformación económica que bajo el imperio de las fuertes valoraciones de las materias primas en el mundo ha modificado los destinos del grueso de los habitantes. Los ingresos de estas licencias les permitieron a los kelpers tener un fuerte superávit en los últimos años, por lo que, tal como adelantó en su momento El Cronista, hace un año decidieron constituir un fondo soberano de riqueza de u$s 13.000 millones.
No son las empresas con actividad en Malvinas las que capturan la riqueza ictícola: el gobierno kelper es el que concede -unilateralmente- licencias por 25 años para la explotación pesquera: compañías taiwanesas, coreanas, españolas y algunos joint ventures con Indonesia y otros países han poblado el mar austral de buques factoría, que no sólo realizan capturas de ultramar de hasta 50 toneladas de pescado por día; también procesan, seleccionan y congelan a bordo, producto que, una vez repletas las bodegas, es transportado aguas afuera para ser reubicado en otros buques que se encargarán de llevarlo a puertos de destino en Europa.
El dato más importante es que como estas licencias son transferibles, habilitan a aquél que las posee (generalmente empresarios kelpers) a realizar asociaciones y joint ventures con cualquier empresa del planeta que quiera explotar las aguas de Malvinas. El prototipo de esta figura arrojaría una asociación entre un empresario kelper que tiene la licencia (pero no tiene logística propia ni infraestructura) y una empresa pesquera extranjera que tiene los buques, la tripulación y los trabajadores para realizar las capturas.

ARGENTINA. LLEGÓ A TIERRA DEL FUEGO LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE MALVINAS

Diario "La Capital". Buenos Aires, 31 de marzo de 2015.

REINO UNIDO. EXHIBIRÁN AL CONQUEROR, EL SUBMARINO QUE HUNDIÓ AL BELGRANO.

Diario "La Capital",Domingo, 15 de marzo de 2015 02:10

Los ingleses exhibirán el Conqueror, el submarino que hundió al Belgrano

Cuestión Malvinas. La nave, que torpedeó al buque argentino y mató a 323 marinos en la Guerra de Malvinas, será la primera de posguerra que podrá ser visitada.


Crucero Ara General Belgrano. Allí murieron 323 marinos argentinos.


Gran Bretaña exhibirá el HMS Conqueror, el primer submarino nuclear inglés que disparó y logró acertarle dos veces al crucero Belgrano en mayo de 1982, causando la muerte de 323 marinos argentinos, durante la Guerra de Malvinas, según publicó ayer el diario británico Sunday Express.
  El ataque, que conmocionó a la Argentina, fue un eje de polémica ya que se afirmó que el acorazado estaba, técnicamente, fuera de una zona de exclusión marítima británica. Sin embargo, en 2011, documentos revelaron que tenía órdenes de entrar en esa zona el día que se hundió.
  Ahora, una nueva organización benéfica encabezada por el eurodiputado conservador David Campbell Bannerman ha revelado planes para preservar un “núcleo” de la Flota Memorial Malvinas.
  El National Maritime Trust hizo una oferta para adquirir el destructor Type-42, barco gemelo del HMS Sheffield y del HMS Coverntry, ambos perdidos en batalla. El objetivo es establecerlos como museo en los muelles de Falmouth, Cornwall, Gran Bretaña.
  Planes futuros apuntan a ver el HMS Bristol, último buque de la Marina Real aún en servicio que participó en la Guerra de Malvinas, añadido a la Flota Memorial, como préstamo permanente del portaaviones HMS Hermes, que actualmente se encuentra en servicio con la Armada de la India.
  Sin embargo, el HMS Conqueror, que se encuentra amarrado en Plymouth, se convertirá en el primer submarino de la posguerra británica en estar disponible para visitas públicas. La idea, aseguró National Maritime Trust, es crear “una experiencia teatral histórica”.
  “También hay propuestas para construir un Museo de la Guerra de Malvinas. El HMS Belfast, el crucero de la Marina Real más pesado de la Segunda Guerra Mundial, actualmente atrae a más de 300 mil visitantes al año a Londres, donde está amarrado”.
  Campbell Bannerman dijo que está motivado con empezar la caridad después de que el Ministerio de Defensa vendiera el HMS Plymouth, una fragata que transportó arte como chatarra a Turquía en la campaña de Malvinas.
  “Perder el HMS Plymouth fue un verdadero golpe. Aquí había un supuesto buque «conservado» que funcionó como museo exitosamente 20 años, que se perdió vergonzosamente”, agregó.
  “No hay barcos de guerra británicos que se hayan conservado desde la Segunda Guerra Mundial. No hay nada para conmemorar la Guerra Fría, la Guerra de Malvinas o la Guerra del Golfo”, recordó.
  “Parece que hay una grave falta de voluntad nacional y cultural en Gran Bretaña para conservar nuestro patrimonio naval del sigo XX. Cualquier buque con menos de 50 años de antigüedad ni siquiera puede ser considerado para la protección cultural”, advirtió.
  “En Estados Unidos hay una impresionante flota de barcos de guerra conservada. Portaaviones y grandes buques de guerra, más grandes que la totalidad de la Marina Real”, comparó Bannerman.
  “En lo particular es el momento en que celebramos la valentía y determinación de aquellos que arriesgaron su vida para liberar a los habitantes de las Islas Malvinas”. Y agregó: “En la Guerra de Malvinas, el HMS Conqueror hundió al Belgrano y mantuvo a los argentinos que invadían en puerto, incapaces de atacar nuestras fuerzas de liberación o de hundir alguno de nuestros barcos británicos”. “Debe ser preservada para asegurarse que las generaciones de británicos puedan aprender de nuestra orgullosa y victoriosa historia naval”.
  El ex ministro de la Marina Sir Keith Speed, quien fue despedido por Margaret Thachter en 1981 luego de protestar por fuertes recortes a la Marina Real, afirmó: “Esta es una muy buena idea. Apoyo los esfuerzos del fideicomiso para preservar estas embarcaciones para la Nación”. “Pero también actúa como un importante recordatorio. El conflicto de las Malvinas es exactamente el tipo de escenario que puede surgir fuera de las áreas problemáticas esperadas como Rusia y el Medio Oriente”, consideró. Y concluyó: “La Argentina está invirtiendo fuertemente en nuevos aviones de combate. Cuando yo era ministro de Marina me habían advertido que 44 era el número mínimo de fragatas y destructores que la Marina Real debía operar. Ahora estamos debajo de 19”.

ARGENTINA. LONDRES MIENTE, PERO ARGENTINA AYUDA. Cisneros, Andrés


Londres miente, pero la Argentina ayuda

Por   | Para LA NACION
Cada vez que lo necesita, Gran Bretaña agita el cuco de que la Argentina continúa siendo un peligro de agresión militar en Malvinas. ¿Alguien se lo cree? Sí, mucha gente. Para un habitante común del Reino Unido y, mucho peor, del promedio de Europa, la de Argentina es una realidad remota, de la que conocen poco, aunque sí tienen algo muy claro: desde que permanecimos neutrales en la Segunda Guerra Mundial, se nos catalogó como un país pro fascista. Le aplicaron el mote al peronismo (muchos argentinos lo hicieron también), luego a varios gobiernos militares, a menudo criminales, y lo empalman ahora con el autoritarismo kirchnerista. En resumen, para esa media de opinión pública, muy básica pero extendida, somos una sociedad proclive al fascismo que, por ejemplo, aplaudió el ataque militar de 1982 a las Malvinas.
Con razón o sin ella, eso es lo que está instalado y le sirve mucho al Foreign Office cada vez que lo necesita. Lo hace como ahora, en que circunstancialmente necesita aumentar sus gastos militares en las islas, y lo mantiene vivo todo el tiempo como la mejor manera de desacreditar la idea de que la Argentina es un país respetuoso del derecho internacional y de los intereses del mundo occidental.
Cualquiera sabe que las fuerzas armadas argentinas no cuentan con poder de fuego para más de una semana y hasta se nos hunden barcos de guerra amarrados en el puerto. Y cualquiera sabe que ningún sector de nuestra opinión pública respaldaría otra aventura insensata como la de 1982. Se sabe aquí pero se ignora allá y, para esa opinión pública predominante, siempre vamos a constituir un peligro.
La grosería del ministro de Defensa Michael Fallon alimenta, en esta oportunidad, también una política de largo plazo: desacreditarnos cada día un poco más y preparar el terreno para cuando, en pocas décadas, el mundo deba distribuir las soberanías nacionales en la Antártida, donde la Argentina y Gran Bretaña aspiran al mismo sector territorial. A la discusión sobre el Atlántico Sur, la Antártida y las Malvinas debiéramos llegar, en 30 o 40 años, siendo un país otra vez económicamente poderoso, con una vida institucional interna impecable y con alianzas internacionales con países que pesen en el mundo a partir de una organización interna democrática y un comportamiento internacional responsable. Sería la mejor manera de respaldar, con un prestigio que hoy no tenemos, a nuestros mejores derechos legales, muy superiores a los británicos.
Esto Londres lo sabe y es por eso que procura impedirnos la adquisición de un perfil internacional respetable. Su objetivo es que esa enorme discusión de soberanía -la más grande del siglo XXI- nos encuentre como estamos hoy respecto de Malvinas: económicamente mal y pobres de prestigio y alianzas exteriores, más allá de los apoyos poco más que morales de nuestros vecinos de América latina.
La Argentina debe plantearse una política exterior que rompa ese cerco letal, rehabilitando su democracia republicana y reconstituyendo su frente internacional. Sólo con nuestros mejores derechos no vamos a recuperar las Malvinas ni defender bien a la Antártida. Algo más hay que hacer. Y lo que seguro no hay que hacer es profundizar políticas internas de amigo/enemigo o externas de absurdas alianzas con regímenes como el chavismo o la teocracia iraní. Lo mismo empezamos a hacer con Putin -no con Rusia, que es otra cosa- y eso está ahora siendo usado en Gran Bretaña para sugerir que la cercanía con Moscú podría fortalecer nuestro eventual delirio de volver a atacarlos. Ignoro qué ventajas esté recibiendo el país de ese inexplicado acercamiento, ojalá que sean muchas, pero ya estamos en condiciones de contabilizar algunos de los precios que vamos a terminar pagando.
El autor fue vicecanciller de la Nación.

MALVINAS. HASTA FALKLAND PIDE QUE SE LLAMEN ISLAS MALVINAS

Diario "La Capital". Rosario, 1 de abril de 2015.

miércoles, 1 de abril de 2015

REINO UNIDO. CAMERON DIO INICIO A LA CAMPAÑA MÁS INCIERTA

Gran Bretaña

Cameron dio inicio a la campaña más incierta

Con una visita de cortesía a la reina, el premier empezó una contienda de final imprevisible
LONDRES.-El primer ministro británico, David Cameron, realizó una visita de cortesía a la reina Isabel ayer y a continuación lanzó un ataque inesperado a su principal rival, al comenzar oficialmente la campaña electoral de resultado menos previsible de las últimas décadas.
La audiencia real, que puede ser la última para Cameron en su carácter de primer ministro, se realizó tras declararse la disolución del Parlamento de cara a las elecciones del 7 de mayo. En realidad ya no es necesario que pida permiso a la reina para disolver el Parlamento desde que su gobierno aprobó la ley que dispone que se disuelva automáticamente antes de los comicios. Pero las tradiciones políticas son sagradas en Gran Bretaña y todo se hará como se hizo siempre. En sus más de 60 años de reinado, Isabel II ha recibido 12 veces a un primer ministro solicitándole la disolución, y el primero fue Winston Churchill.
Cameron pronunció luego un discurso ante su residencia de Downing Street, antes de empezar a recorrer el país como harán los otros líderes. Se trata de Ed Miliband, líder laborista; Nigel Farage, del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP); Nick Clegg, de los demoliberales; Alex Salmond, que ya no es el líder del Partido Nacional Escocés (SNP), pero es el número uno de sus listas al Parlamento, y Natalie Bennet, de los Verdes. El todavía primer ministro dijo que los votantes deben elegir entre los conservadores "o el caos económico de Ed Miliband".
"Gracias a nuestro plan económico a largo plazo y las decisiones difíciles que tomamos, hay más gente con empleo que nunca", dijo Cameron. "El Reino Unido está en el camino correcto, en las elecciones se decidirá si sigue adelante".
Por su parte, Miliband acusó a Cameron de haber propiciado una recuperación económica para unos pocos. "Necesitamos un país que ofrezca un futuro a todos sus hijos e hijas, y no lo que hemos visto en los últimos cinco años, en los que la gente joven temen vivir una vida peor que la de sus padres", dijo.
El tan anunciado fin del bipartidismo en España o Francia, con la irrupción de Podemos, Ciudadanos o el Frente Nacional, tendrá su réplica en Gran Bretaña, con la pujanza de los nacionalistas escoceses, los euroescépticos del UKIP o los Verdes, según auguran las encuestas.
Laboristas y conservadores obtienen desde hace seis meses en torno a un 34% del voto en los sondeos, un punto arriba o uno abajo, y no consiguen despegarse más que brevemente. Según los últimos resultados del "sondeo de sondeos" de la BBC, que hace una media de las últimas encuestas, los laboristas tienen el 34% de las intenciones de voto, los conservadores el 33%, el UKIP el 13%, los demoliberales el 8%, los Verdes el 7% y "otros" el 6%.
Si los demoliberales, un partido del "establishment" británico, fueron un socio fácil para los conservadores en esta gobierno, "los pequeños partidos o aportan una dimensión regional (...) o ideas menos convencionales", destacaba en su análisis de los comicios la consultora Oxford Economics. "Así que aunque aporten un número relativamente pequeño de escaños a la mesa de negociaciones, ganar su apoyo para aprobar leyes será menos fácil", argumentó la consultora.
El diario económico Financial Times titulaba este fin de semana que "las empresas temen una pesadilla SNP-laboristas". El temor a que los nacionalistas escoceses, abiertamente independentistas y anticonservadores, tengan poder en el próximo Parlamento ha sido explotado por los conservadores, y Cameron dijo la semana pasada que Miliband podría convertirse en "el perrito faldero" de Salmond.
Los laboristas, en cambio, insisten en que la gran amenaza económica es la promesa de Cameron de realizar un referéndum de salida de la Unión Europea, una promesa que le ha permitido aplacar al ala euroescéptica de su partido y tratar de quitarle terreno al UKIP.
Para los empresarios, pues, el dilema está entre unos laboristas percibidos como más susceptibles de subir impuestos o congelar precios de servicios básicos como la luz, y unos conservadores tradicionalmente más receptivos a sus intereses pero lastrados por su posición sobre Europa, primer destino de las exportaciones británicas.
Agencias AP y AFP.