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| Diario "El Argentino". Buenos Aires, 15 de setiembre de 2014. |
lunes, 12 de enero de 2015
viernes, 9 de enero de 2015
ARGENTINA. TIERRA DEL FUEGO SUSPENDIÓ A UNA PESQUERA QUE OPERA EN MALVINAS
Diario "La Capital". Rosario, Viernes, 09 de enero de 2015
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Informacion General
Tierra del Fuego suspendió a una pesquera que opera en Malvinas
La provincia le suspendió el permiso a la firma local Pesantar porque pescaría en las islas argentinas con una autorización inglesa.
La provincia de Tierra del Fuego suspendió
en forma preventiva del permiso de pesca a una empresa local sospechada
de actuar también en las islas Malvinas, pero con un permiso inglés, que
es ilegal.
La decisión había sido anunciado el 24 de diciembre
pasado por la gobernadora Fabiana Ríos y entró en vigencia finalmente en
las últimas horas.
La medida se adoptó tras la presentación de un
directivo de la propia compañía, que denunció que la firma operaría
asociada con otra en la zona de exclusión de las islas Malvinas con
permiso inglés.
Según se informó, la Secretaría de Desarrollo
Sustentable y Ambiente provincial inició un sumario administrativo y
pidió informes a la Nación a partir de la denuncia.
El gobierno de la provincia oficializó así la
decisión de suspender preventivamente un permiso de pesca a la empresa
Pesantar, tras la denuncia presentada por un empleado de la misma
compañía donde se consigna que la firma estaría asociada a otra que
opera en la zona de exclusión de las Malvinas con autorización del
gobierno británico.
La provincia inició el sumario administrativo "a fin
de establecer las responsabilidades del caso" y "mediante resolución se
suspendió provisoriamente el permiso de pesca de la empresa", se informó
oficialmente.
A la vez, el gobierno de Ríos está "cursando notas" a
las autoridades nacionales para que "remitan copia de la denuncia y
toda la documentación relacionada al caso para poder evaluar y tomar las
medidas en consecuencia".
"Independientemente de que Nación tome alguna medida o
no, la provincia ya ha tomado esta decisión dado que se considera que
es un caso grave de comprobarse la denuncia", manifestó el Ejecutivo
fueguino.
"La denuncia fue presentada a fines del año pasado
ante la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura de Nación y la Cancillería,
por parte de un empleado de la empresa Pesantar.
En ella, se refirió una presunta relación entre la
pesquera que está establecida en Ushuaia y un buque que estaría pescando
en las islas Malvinas sin autorización del país ni de la provincia,
pero sí con permiso inglés.
La ley nacional de pesca en el artículo 27 bis
establece que "los operadores pesqueros nacionales y/o provinciales
deben declarar bajo juramento que no tienen vínculo con empresas
pesqueras que realicen pesca ilegal (sin autorización)" y eso incluye a
aquellas pesqueras que operan en zona de exclusión que ilegalmente ha
establecido el gobierno británico en torno a nuestras islas Malvinas.
"Por lo tanto, dado que existen declaraciones juradas
de la empresa, de probarse este vínculo denunciado, se debe suspender
el permiso y retirar las cuotas de captura que tenga autorizadas",
indicó el gobierno fueguino.
REINO UNIDO. THATCHER TENDRÁ SU ESTATUA EN MALVINAS
Diario "La Capital". Rosaio, Viernes, 19 de diciembre de 201401:00
Thatcher tendrá su estatua en Malvinas
Lo anunció el premier David Cameron en el marco de una protesta por la crítica de Naciones Unidas a la ocupación de las islas.
Visita. Margaret Thatcher en las islas en enero de
1983. La fallecida premier se reunió con soldados paracaidistas en una
recorrida por Pradera del Ganso.
El primer ministro británico, David Cameron,
aseguró ayer que el vínculo entre su gobierno y las islas Malvinas está
"más fuerte que nunca", al tiempo que presentó una queja formal ante el
Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas por su
política hacia los kelpers. En la oportunidad, también anunció que se
inaugurará en las islas una estatua de bronce para honrar a su
antecesora Margaret Thatcher.
Cameron se expresó de esa forma durante su habitual
mensaje navideño dirigido a los habitantes de las Malvinas, en el que
confirmó también que serán distinguidos con la medalla del Atlántico
Sur, por su "coraje y el apoyo prestado al Reino Unido" durante la
guerra de 1982.
Según señaló en un discurso en el que no mencionó
directamente a la Argentina, el premio colectivo se brinda como
reconocimiento a su actuación ante "una directa y grave amenaza a su
soberanía" sobre el territorio de las islas.
"Hace tres décadas las fuerzas británicas estuvieron
al lado de los isleños al enfrentar una directa y grave amenaza a su
soberanía y es absolutamente correcto que los reconozcamos el año
próximo, cuando sus islas reciban colectivamente la Medalla del
Atlántico Sur", apuntó.
Además, aseguró que los isleños "son libres para
explotar sus recursos naturales y desarrollar sus industrias sin
interferencia de otras naciones", en medio del repudio del gobierno
argentino por la explotación de crudo en el archipiélago.
De hecho, el descubrimiento en 2010 de hidrocarburos a
pocos kilómetros de la costa de las Malvinas, en una zona conocida como
Sea Lion, promete potenciar la economía de las islas cuando comiencen
las exploraciones petrolíferas entre 2017 y 2019.
Cameron sostuvo sin embargo que la economía de las
islas "fue de fortaleza en fortaleza" durante el año que finaliza, ya
que "más turistas que nunca" llegaron hasta allí, en tanto que se avanzó
en la exploración y explotación de recursos naturales.
"Este fue el año que siguió al decisivo referendum en
el que los isleños dijeron con una sola voz «somos británicos»", indicó
Cameron, quien anunció también que se inaugurará en las islas una
estatua de bronce para honrar a su antecesora Margaret Thatcher.
"2015 será un año en el que el gobierno británico,
una vez más, defienda la libertad que ella les ayudó a asegurar",
subrayó el político conservador.
"Comenzaremos la cuarta fase de la retirada de minas
terrestres antipersonales, otro paso adelante para curar las heridas de
aquel conflicto. Y apoyaremos cada uno de vuestros pasos en vuestra
lucha por el crecimiento, la prosperidad y el empleo", dijo Cameron.
Queja. En tanto, el embajador
británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, presentó una queja ante el
Comité de Descolonización de la ONU por sus planteos permanentes para
que la Argentina y Londres negocien la soberanía de las islas.
Fue en el marco de una reunión que el martes último
el embajador mantuvo con el presidente del Comité, Xavier Lasso Mendoza
(de origen ecuatoriano), ante quien lamentó no aceptara una invitación
de los kelpers a viajar a la islas. "El embajador del Reino Unido
lamenta que el Comité Especial de Descolonización continúe desoyendo la
invitación del gobierno de las islas Falkland (Malvinas) a visitar las
islas para que compruebe por sí mismo la realidad de este floreciente
territorio autónomo y escuche por qué los isleños desean seguir siendo
un Territorio de Ultramar del Reino Unido", señaló un comunicado de la
Cancillería británica.
Según se indicó oficialmente en Londres, "la postura
del Comité de ignorar a las personas directamente afectadas es obsoleto e
incompatible con su proclamado objetivo de ayudar a los pueblos de los
territorios no autónomos a ejercer su derecho de autodeterminación".
Ayer, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner
dijo que hace "votos" para que en Gran Bretaña "se de cuenta y se siente
también a dialogar, como lo hizo Estados Unidos con Cuba", por la
soberanía de las islas Malvinas con la Argentina.
jueves, 8 de enero de 2015
ARGENTINA. EL PATRIOTISMO DESPÓTICO. BEATRIZ SARLO
Viernes 27 de enero de 2012 |
La memoria de la guerra de Malvinas sigue siendo inabordable como mito nacional
El patriotismo despótico
La
reaparición de la presidenta Cristina Kirchner trajo dos buenas
noticias. La primera fue la reafirmación de una voluntad de diálogo
pacífico con Gran Bretaña sobre la cuestión Malvinas. La segunda, la
difusión, por primera vez pública, del Informe Rattenbach. Frente a lo
que podría haber sido una escalada verbal, se adoptó el más firme y
modesto camino de la sensatez. ¿Por qué se ha tardado treinta años para
que el Estado diera a conocer el Informe Rattenbach? Malvinas es un
absceso envenenado de la sensibilidad patriótica nacional. Hagamos un
poco de historia.
En abril de 1982, el país consumía el
alucinógeno del patriotismo despótico, cuya visión era "Ya ganamos", en
la que se mezclaban la bravata y el desconocimiento. Celebrityland
estaba a sus anchas. Después de años de entonar el estribillo de la
dictadura -"los argentinos somos derechos y humanos"-, muchos "famosos"
(periodistas incluidos) se emocionaban por una causa buena. En las
kermeses televisivas se donaban joyas para la gran guerra en la que
"nuestro ejército" (el mismo que había exterminado a miles) se cubría de
gloria en el Atlántico Sur. Alrededor del Obelisco, pacíficas mujeres
tejían para los soldados. En las escuelas, los chicos escribían
conmovedoras cartitas, destinadas a los paquetes de provisiones y de
regalos (muchos de esos paquetes se encontraron luego en la reventa). En
Plaza de Mayo, Galtieri, rodeado de una multitud, se entregaba con
desparpajo a la exaltación del machismo belicista. Fue una borrachera:
"Si quieren venir que vengan -dijo-, les presentaremos batalla". Parecía
una novela latinoamericana de dictadores. Aunque, si pensamos en la
literatura, fue la novela de Fogwill, Los pichiciegos , la que dio la versión más realista de la guerra. Para leer hoy en el colegio secundario.Flamearon los pañuelos blancos de las Madres con la curiosa leyenda "Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también". Casi sin excepciones, lo que quedaba del peronismo setentista y la izquierda se hizo malvinero, con la descarrilada ilusión de que se ganaba la guerra y, acto seguido, se cambiaba el fusil de hombro y se pasaba a desalojar a la dictadura. Muchos exiliados querían participar y hubo para todos los gustos, desde documentos y foros hasta planes para embarcarse hacia las islas desde algún aeropuerto latinoamericano, como si eso fuera posible. En Plaza de Mayo se agitaron más banderas argentinas que durante el Mundial del 78, un récord difícil de empatar y que también está esperando un análisis crítico.
Los políticos de la multipartidaria desvariaban, y sólo Raúl Alfonsín se animó a llamar a la guerra "un cepo patriótico". Contadas excepciones dentro del territorio argentino: el marxista Carlos Brocato, y un grupo casi invisible de intelectuales que hicieron circular sus ideas como pudieron, ya que la prensa no publicaba posiciones contrarias a la guerra.
En San Telmo, Adolfo Pérez Esquivel hablaba con unos pocos, y organizaba con músicos jóvenes un concierto por la paz. Graciela Fernández Meijide recuerda que la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos no pudo lograr una posición única. El triunfalismo fue el hipnótico sueño de casi todos: se podía derrotar a Gran Bretaña; Estados Unidos abandonaba a su aliado del Atlántico Norte, y los militares, que hasta ese momento sólo habían demostrado ser diligentes ejecutores de gente mayormente en cautiverio o derrotada, tenían cualidades para organizar una guerra de verdad.
El Informe, que el ejército encargó al respetado general Benjamín Rattenbach, fue abiertamente crítico de la preparación militar y diplomática, la estrategia y la conducción de la guerra. Es una pieza fundamental de la historia militar de Malvinas. Sin embargo, no se difundió. En 2006, este diario publicó una entrevista con su hijo, el músico y coronel Augusto Rattenbach, quien sostuvo que al Informe se le arrancaron páginas. Los treinta años de la guerra son una gran oportunidad y la Presidenta lo ha comprendido. El Informe caracteriza a la guerra como "aventura". Esto no complica solamente a los responsables sino que obliga a revisar el sentimiento nacionalista malvinero de los civiles.
En la Argentina, el gobierno y muchas organizaciones sociales han abierto un nuevo capítulo de "políticas de la memoria". No es el primero, como se pretende, pero es el más extenso y detallado. El deber de recordar ha sido defendido con tanta fuerza como el derecho a recordar. El gobierno reivindica las políticas de la memoria como articulación central de su política de derechos humanos. No se clausura el pasado y, en ese sentido, hay razón, porque el pasado fue demasiado terrible como para desplazarlo de la conciencia del presente. Desde el Nunca más hasta hoy, el conocimiento y la condena se han extendido. No muchos países en el mundo pueden presentar tal récord de juicios y condenas, realizados en democracia, en tribunales locales, con jueces locales.
Sin embargo, la memoria de la guerra de Malvinas hasta ahora ha seguido siendo inabordable como mito nacional. En un reportaje reciente, el canciller Timerman cuenta que, hace muchos años, en un primer diálogo con Cristina Kirchner, tanto lo impresionó su posición respecto de las islas que le dijo: "Sos muy malvinera". Era una comprobación, no una crítica. Pero el adjetivo "malvinero" no es neutro.
En 1982, la Argentina cometió un error gigantesco que llevó a la muerte a cientos de conscriptos y afectó la vida de miles, atropellando el principio de que los conflictos territoriales no deben abordarse jamás por medios armados. Y desestimando que la población de las islas parece tener una opinión adversa a vivir bajo soberanía argentina. Ese error es parte de la memoria reconquistada por la democracia, sobre todo porque la acción de la dictadura fue apoyada por amplias mayorías.
La difusión del Informe Rattenbach rompe oficialmente un tabú. Ese tabú existe porque, en el caso Malvinas, no es posible adjudicar todo el mal a los militares. También la sociedad argentina tiene que revisar su historia de entusiasmo frenético. También los políticos, que en su mayoría apoyaron la invasión, deben mencionar explícitamente que esa acción errónea e injusta fue un abalorio de la política interior, y que las islas fueron usadas del mismo modo por Thatcher, y ahora por David Cameron, que por Galtieri. Cameron acusó a la Argentina de ser una potencia colonialista. Dicho por un británico, la frase es absurda. Tan absurda que no provoca en el gobierno una escalada, ni siquiera verbal. En su discurso del miércoles, la Presidenta ha dado señas de comprender que el tema Malvinas exige un discurso tranquilo, no patriotismo de agitación. Hace pocas horas se designó a Alicia Castro como embajadora en Gran Bretaña. Castro viene del mismo cargo en Venezuela y su chavismo es ardiente. Los símbolos pesan en la diplomacia. Sin embargo, confiemos en que, como sucede con los funcionarios kirchneristas que quieren retener su cargo, no abrirá la boca fuera del guión presidencial.
El martes pasado, en un acto a metros de la embajada de Gran Bretaña, los asistentes, organizados por la Juventud Peronista del Movimiento Evita, gritaban "fuera ingleses de las Malvinas, fuera yanquis de América latina", tal el lema de la convocatoria. En ese clima, la consigna más exaltante era un clásico futbolero: "el que no salta?". Sobre el palco, que compartía con Emilio Pérsico, Fernando "Chino" Navarro mostró más prudencia. "Esta iniciativa -dijo- tiene que ver con la paz; le reclamamos a Gran Bretaña que negocie racionalmente. Lo queremos hacer en el marco de la paz y el diálogo. Le decimos a la Presidenta: cuente con nosotros en el marco de la paz y la legalidad, para que las Malvinas sean argentinas, pero también cuente con nosotros para que, en la patria, no haya un solo pobre". De algún modo, en las frases citadas hay una advertencia. En cinco minutos exactos, se repite "paz y diálogo" unas diez veces. Y también se pone un horizonte: el presente no culmina en una reivindicación territorial sino social. Por eso el acto comenzó con el Himno y terminó con la marcha peronista transmitida desde los equipos de sonido del palco.
En efecto, es una pobre identidad la que se sostiene como identidad territorial, sobre todo en el caso de una nación como la Argentina que, lejos de lo que se piensa en círculos donde el irredentismo es una mística, no padeció una historia de despojos en sus fronteras, sino de despojos fronteras adentro: pueblos originarios, viejos y nuevos pobres de todo origen, recursos naturales, depredación del medio ambiente, ésos son los temas abiertos. Los otros quedan para un museo razonado del desvarío nacionalista sin principios y para los tiempos lentos del diálogo en los foros internacionales.
La Presidenta tiró toda la responsabilidad sobre la locura malvinera a los militares. Es una verdad a medias, exculpatoria de una sociedad que se dejó arrebatar y aceptó que la dictadura se travistiera con un neblinoso manto patriótico. En un país que quiere una memoria completa del pasado, es necesario reconocer estos hechos, entre otras razones para honrar a los caídos y hacer justicia a los veteranos. No para convalidar el nacionalismo malvinero, sino para ofrecerles un lugar como víctimas, separado de los jefes que los condujeron a la aventura.
© LA NACION.
MALVINAS. ASAMBLEA LEGISLATIVA.
Buenos Aires, Viernes 15 de marzo de 2013
Gilbert House, la sede de la Asamblea de las islas es un chalecito de madera blanca con techo verde a dos aguas. Allí trabaja
n los ocho asambleístas, elegidos por voto. Más que un edificio
público, parece una sede de parques nacionales en la Patagonia. En
realidad, todo acá tiene ese tono amable y austero, como si se tratara
de algo recién hecho, sin esas perspectivas "estatales" que caracterizan
a casi todas las sedes de gobierno en la Argentina. Si el lector quiere
imaginar algo semejante, que piense en las aldeas de madera de las
películas del Oeste: James Stewart, entrando a la asamblea popular en Un tiro en la noche , de John Ford.
La
ausencia de imagen "estatalista" refuerza la impresión de que los lazos
comunitarios son tan fuertes como los cargos oficiales.En un lugar tan pequeño, los asambleístas siguen siendo vecinos. Dick Sawle, en su perfecto castellano aprendido a los 15 años en Sevilla a comienzos de los años setenta, asegura que en la última campaña sus gastos fueron 90 dólares, con los que pagó un folleto. Agrega: "No tenemos partidos políticos. Acá es la democracia pura, sin jefes de bancada". Janet Cheek, también miembro de la Asamblea, subraya: "No hay partidos políticos en las islas. Incluso si hubiera partidos, yo me presentaría como independiente; no estoy convencida de las divisiones por líneas ideológicas".
Hoy se discute si se deben aumentar los sueldos de los miembros de la Asamblea para que puedan ser full time en el cargo. Sawle me muestra un organigrama repleto de funciones: "El salario es una barrera y no quiero que haya barreras económicas para dedicarse a todo esto".
Jan Cheek razona: "Ganamos 3000 libras anuales, más las compensaciones por desplazamientos y días en funciones. Si queremos gente más joven en la Asamblea, tenemos que subir nuestro salario. Ser político acá no es fácil. Nos llaman por teléfono a cualquier hora del día y de la noche. Viajamos al exterior y nos ocupamos del estado de los caminos, todo al mismo tiempo; tenemos que pensar nueva legislación sobre derechos humanos, migraciones".
A esa lista, Sawle agrega el sistema de comunicaciones en las dos islas, la sistematización de ocho volúmenes de leyes y la relación entre sector público y privado.
Si Dick Sawle es casi un recién llegado de 1986, contratado como profesor, Jan Cheek, de pelo blanco, traje negro, afable mujer de 65 años, es sexta generación en las islas. Sus padres vivían en Georgia del Sur. Para que fuera a la escuela, la enviaron a la casa de sus abuelos en Stanley. De allí, a los 12 años, partió a Inglaterra con una beca. Como la mayoría de los becarios, regresó a las islas. Es una historia de autonomía, para darle un nombre.
Trabajó como maestra hasta jubilarse y, en 1981, escribió el discurso electoral de su marido como aspirante a la Asamblea. Nunca compitió con él, "porque compartíamos los principios y alguien podía desconfiar de un matrimonio en el mismo lugar de poder". Enviudó y, en 1997, fue elegida por primera vez. Allí sigue, ya que la Constitución permite la re-elección indefinida.
Las islas se autofinancian, excepto en defensa y relaciones exteriores. Cheek, con la sencillez de quien está acostumbrada a rendir cuentas frente sus votantes, me lo explica. El impuesto a las ganancias tiene un piso no imponible de 14.000 libras. No existe impuesto al valor agregado, ese impuesto que los economistas llaman el más injusto. Los servicios médicos reciben un uno por ciento tomado de todos los salarios e ingresos. En los ochenta la pesca desplazó al campo en la recaudación. Pero suena extraño que, durante varios años, fueran las estampillas postales una fuente importante de recursos. Sobre el futuro, iluminado por antorchas petrolíferas, Cheek no teme un cambio fundamental en la comunidad isleña. A partir de 2017, calcula que habrá cien trabajadores establecidos en tierra, y dotaciones que entrarán y se irán de las plataformas offshore . Esta versión parece particularmente pacífica y Cheek evade una pregunta sobre el cimbronazo que la explotación de petróleo puede traer a esta comunidad regida por otros ritmos. Es básicamente una optimista.
Sólo en un tema falta espacio para su tranquilo optimismo: "No tenemos grandes esperanzas sobre el gobierno argentino". Le señalo que también la oposición ha convertido el referéndum en causa nacional dando un apoyo masivo a la Presidenta. ¿Por qué no se invita a las islas a políticos argentinos? Me dice que no lo intentaron porque no vendrían. "Todo ese asunto de que se les va a sellar el pasaporte." Para esta política isleña, la época que permitía albergar ciertas esperanzas terminó con la llegada de los Kirchner, no con el fin del gobierno de Menem. Aunque, obviamente, la edad de oro del diálogo fue mientras Guido Di Tella fue canciller. Hacia el fin de esa etapa, algunas comisiones bilaterales estaban funcionando: sobre pesca y exploración petrolera. Luego, "los argentinos simplemente se ausentaron; no se puede trabajar con gente así". Le pregunto: "¿Esas comisiones dejaron de funcionar después de 2003?". Lo afirma sin dudar.
Frente a la Asamblea de Gilbert House está el hotel Malvina (en singular). Cruzo la calle y entro al bar desierto, salvo un periodista inglés que se acerca a mi mesa y me pregunta cómo creo que va a seguir todo. Yo no tengo mucho tiempo para conversar y, sin mentirle, le contesto: "Del lado argentino todo va a seguir exactamente igual"..
miércoles, 7 de enero de 2015
ARGENTINA . REINO UNIDO CRISTINA Y CAMERON. MEXICO. G-20. 2012
Miércoles 20 de junio de 2012
LOS CABOS, México.- Resultó por demás tensa para Cristina Kirchner la Cumbre del G-20
, que terminó ayer aquí. El primer ministro británico, David Cameron,
le exigió en persona a la Presidenta que "respetara el referéndum"
convocado la semana pasada por los habitantes de las islas Malvinas para
pronunciarse sobre su estatus político. Luego declaró a la prensa
internacional que eso servirá para "que muchos países que aceptaron la
propaganda argentina le den una nueva mirada al tema".
Cristina
Kirchner sólo ordenó informar a la prensa que ella le replicó a Cameron
que es el Reino Unido el que "debe respetar las 40 resoluciones de las
Naciones Unidas (ONU), que ordena que Gran Bretaña acepte iniciar el
diálogo sobre la soberanía sobre las islas Malvinas". Y que le ofreció
un sobre con copias de esas resoluciones -al que se referiría en el
plenario-, pero Cameron se negó a recibirlo y se dio media vuelta y se
retiró a su banca, cerrando así el inusual cruce personal por el tema
Malvinas.Eso fue comunicado por el canciller Héctor Timerman y el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro. Cristina Kirchner no se dejó ver por los enviados y fue la única mandataria de la cumbre que no ofreció conferencia de prensa.
Cameron condenó además la política económica argentina , al decir que "no son aceptables" las medidas proteccionistas que aplica.
Su par de México, anfitrión de la cumbre, Felipe Calderón, consultado por el periodismo mundial sobre la Argentina, aseguró que "en la cumbre hubo un rechazo abrumador al proteccionismo", tal como quedó asentado en el punto 26 de la declaración final.
También el presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy, confirmó que saludó a Cristina Kirchner y le expresó su satisfacción por la mención "contra el proteccionismo en el comercio mundial y las inversiones". El gobierno argentino no contestó a las críticas al proteccionismo.
Ni siquiera informó sobre el saludo de Rajoy. Madrid le reclama a la Argentina la expropiación confiscatoria, sin indemnización, del 51% de las acciones de Repsol en YPF, hace dos meses.
Fue Cameron quien se había acercado a Cristina Kirchner para agradecerle su apoyo a la creación de un banco central europeo que actuara como prestamista de última instancia y luego le pidió que respetara el referéndum malvinense.
"Este no era el lugar para hablar de Malvinas, sino el Comité de Descolonización de la ONU el jueves y Cameron estuvo ausente", dijo Timerman. "Estamos siempre dispuestos al diálogo y resolver el conflicto en forma pacífica", agregó. "Es Inglaterra el país colonialista y la Argentina siempre combatió el colonialismo y venció", dijo a LA NACION.
"¿Qué clase de país es un miembro del Consejo de Seguridad de la ONU que no respeta la resoluciones de la ONU desde 1965?", le reclamó luego Timerman a la prensa británica, con la que se negó a hablar en inglés.
"Soy el canciller de la Argentina", se excusó, mientras enviados británicos se golpeaban con sus cámaras y Timerman se sorprendía: "Nunca vi esto; ustedes son civilizados comparado con ellos", dijo a LA NACION.
El Foreign Office difundió un comunicado a la prensa inglesa, que consignó: "Kirchner respondió yéndose por las ramas [empleó la palabra ramblings , que significa irse por las ramas, divagar] sobre los titulares españoles, la ONU y las Malvinas. Su intérprete no podía seguir lo que ella decía".
Ni Timerman ni Scoccimarro informaron sobre la opinión del Gobierno frente a las críticas al proteccionismo. A las 18, partieron junto a la Presidenta a Río de Janeiro, donde participarán de la Cumbre Río+20, sobre medio ambiente, que comenzará hoy.
La declaración final del G-20, en el plano global, marcó el impulso a políticas de racionalidad con crecimiento y un aporte al FMI de 450.000 millones de dólares. La Argentina era una abanderada de formar un bloque "antiajuste".
Luego de la dura embestida de Timerman, Cameron ofreció a media tarde una conferencia de prensa con 300 enviados de todo el mundo. Pero sólo preguntaron cinco británicos. "Con respecto al comercio, reafirmamos que vamos a evitar nuevas barreras proteccionistas hasta 2014 en el G-20", dijo. Y agregó: "Quedó claro que las medidas de la Argentina en ese sentido no eran aceptables".
Respecto de Malvinas, Cameron añadió que "es importante que el mundo sepa que hay un referéndum en las Falklands" y que "es una oportunidad para todos esos países que aceptaron parte de la propaganda argentina den un nuevo vistazo o una nueva mirada al tema".
Tras reunirse con los presidentes de China y de Rusia, Cristina Kirchner se reunió con su par de Francia, François Hollande, con quien acordaron relanzar la relación bilateral (ver aparte). Pero no se informó si Hollande acordó diferenciarse de Alemania en las políticas de ajuste, como pretendía la Presidenta.
Contrapunto
- "Espero
que haya notado que los isleños harán un referéndum en 2013 y usted [en
alusión a la Presidenta] debería respetar sus puntos de vista "
David Cameron
Primer Ministro de Gran Bretaña
- "El momento de hablar de Malvinas fue en la ONU, donde estuvo la Presidenta, pero no el primer ministro"
Héctor Timerman
Canciller argentino
AMPLIA REPERCUSIÓN EN MEDIOS BRITÁNICOS
LOS CABOS (De un enviado especial).- Los medios británicos le dieron amplia repercusión al cruce entre Cristina Kirchner y David Cameron por la soberanía de las islas Malvinas. "Chocan por las Falklands [Malvinas]", consignó The Telegraph en su sitio web minutos después de conocido el hecho. El Financial Times también incluyó el diferendo en su portal, mientras The Guardian consignó que "Cameron rechazó una carta" de la presidenta argentina. Los enviados de medios del Reino Unido mostraron un especial interés por seguir los movimientos de la comitiva argentina durante el último día de la Cumbre del G-20.
Lo que dejó la Cumbre
Sin descanso, directo a Río de JaneiroLOS CABOS.- De cumbre en cumbre, Cristina Kirchner dejó ayer Baja California y partió hacia Río de Janeiro, donde participará de la reunión sobre medio ambiente a la que están invitados casi los mismos protagonistas de la cita del G-20. Será la última escala de un viaje de una semana.
Hollande promete más trabajo en conjunto
El presidente de Francia, Francoise Hollande, se comprometió ayer con Cristina Kirchner a relanzar la relación bilateral, según anunciaron los dos gobiernos después de una reunión bilateral de media hora. "Estaremos siempre con la Argentina", dijo Hollande, al retirarse.
Estacionamiento aeronáutico
El pequeño aeropuerto estatal de Los Cabos se convirtió en un verdadero "estacionamiento" de los aviones de los principales líderes mundiales. En fila estaban los aviones oficiales de Estados Unidos, China, Indonesia, Sudáfrica, Colombia, Japón y Corea del Sur, entre otros.
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| Diario "La Nación". Buenos Aires, 20 de junio de 2012. |
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